¡He aquí, cuán bueno y cuán agradable es que los hermanos habiten juntos en armonía!
Salmos 133:1
El Consejo Mundial de Iglesias comparte con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el compromiso fundamental con la cooperación más allá de fronteras y líneas divisorias, así como objetivos comunes en favor de la paz, los derechos humanos, la justicia, la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible.
En un momento de la historia en que el mundo afronta una confluencia de crisis inéditas y necesita más urgentemente que nunca la cooperación multilateral para resolverlas, las naciones del mundo parecen estancadas en el conflicto y la división.
Hay un profundo déficit de confianza en las instituciones internacionales y entre los miembros de la comunidad internacional que se refleja en la proliferación de la división, la confrontación y el conflicto, y socava la capacidad colectiva de la humanidad para resolver los problemas actuales y futuros
En consecuencia, el Comité Ejecutivo del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), reunido en Chipre del 21 al 26 de noviembre de 2024, afirma el propósito de la Cumbre del Futuro de la ONU —celebrada en Nueva York los días 22 y 23 de septiembre de 2024— de adaptar la cooperación internacional a las realidades de hoy y a los desafíos de mañana, y de repensar un multilateralismo capaz de afrontar los desafíos mundiales, que represente mejor el mundo actual y se base en el compromiso y la experiencia de los gobiernos, la sociedad civil y otros agentes clave.
Inevitablemente, esa aspiración se materializó de forma imperfecta en el Pacto para el Futuro aprobado en la cumbre de septiembre, que se lee en gran parte como un catálogo de todos los anteriores compromisos solemnemente adquiridos y sustancialmente incumplidos.
No obstante, el Comité Ejecutivo afirma las principales orientaciones del Pacto para el Futuro y hace un llamado urgente a todos los Estados a renovar su compromiso con la cooperación multilateral a fin de abordar los acuciantes desafíos mundiales que amenazan todas nuestras comunidades y nuestro hogar común.
Instamos a todas las naciones a recordar los horrores contra cuya repetición se desarrollaron el derecho internacional humanitario y los derechos humanos, y a renovar su compromiso de respetar el Estado de derecho como la mejor defensa contra semejantes violaciones.
Acogemos con satisfacción los compromisos más concretos sobre la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, como una importante medida para adaptar la ONU a los propósitos actuales y restaurar su credibilidad.
Asimismo, acogemos con satisfacción el mayor reconocimiento y atención dedicados al papel de los jóvenes y a la responsabilidad de la comunidad internacional para con las generaciones futuras, así como a la protección de los seres humanos en el contexto de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial.
El Comité Ejecutivo:
Apela a todas las iglesias miembros y los asociados ecuménicos a trabajar con sus gobiernos para insistir en la necesidad de la cooperación multilateral en una época de confluencia de crisis mundiales: conflictos, crisis medioambiental e injusticias económicas.
Pide al secretario general que proporcione apoyo y preparación a las iglesias miembros y los asociados ecuménicos para ser defensores eficaces de un multilateralismo y una cooperación mundial revigorizados en contra la marea de división, competición y confrontación.