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Mensaje de la delegación del Consejo Mundial de Iglesias y ACT Alianza a las Iglesias y el Pueblo de Nicaragua

"Hemos tratado de apoyar el diálogo como un medio para resolver las diferencias, y para reafirmar y fortalecer los llamados a la justicia, la paz y el respeto de las diversas formas de pensar en las sociedades contemporáneas", dice un mensaje emitido por los miembros de una delegación ecuménica organizada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) que visitó Nicaragua los días 28-29 de agosto de 2018.

31 de agosto de 2018

"La misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron."
Salmo 85:10

"Tenemos la plena confianza de que, al participar ustedes de nuestros sufrimientos, también tendrán parte del consuelo que Dios nos da."
2 Corintios 1:7

Hemos venido en el marco del Peregrinaje de Justicia y Paz del Consejo Mundial de Iglesias con el objetivo de brindar apoyo pastoral a las Iglesias de Nicaragua en el contexto actual de dolor y trauma sufrido por muchas personas desde el inicio de las protestas en abril de 2018, y en medio de sus esfuerzos para alcanzar soluciones. Nuestra intención ha sido escuchar las experiencias de personas en las iglesias, la sociedad civil y el gobierno. Hemos buscado apoyar el dialogo como medio de resolver las diferencias, y de reafirmar y fortalecer los llamados a la justicia y la paz, y abogar por los derechos humanos de todas personas y el respeto hacia las diversas formas de pensar en las sociedades contemporáneas.

Hemos escuchado tanto voces como silencios sobre episodios recientes de la violencia vivida. Reconociendo la experiencia que ha adquirido Nicaragua como pueblo en los años previos y posteriores a la Revolución de 1979, sentimos que alcanzar la reconciliación y la paz es un proceso largo y arduo.

A partir de los aprendizajes de estos dos días, queremos reafirmar la vocación cristiana por la construcción de la paz en medio de los conflictos y tensiones sociales. Como cristianos y cristianas, somos llamados a ser gestores de la paz, la justicia y la reconciliación, para transformar el dolor en esperanza. La paz solo se alcanza cuando todas las partes han podido expresar su dolor, admitir su responsabilidad (por acción u omisión), y comprometerse a entablar un dialogo fraterno y a implementar las decisiones tomadas. Nosotros pensamos que el dialogo inclusivo y participativo es el mecanismo que ofrece mayor esperanza en la promoción de la confianza mutua y la posibilidad de una paz duradera. Para alcanzar este horizonte de confianza mutua, es necesario que todos, sin excluir a nadie,  tengamos la posibilidad de dialogar sin miedo.

La presencia de las iglesias en todo el territorio de Nicaragua representa una oportunidad y capacidad para responder a la vocación cristiana a servir como conciliadores por la paz y la justicia. Las iglesias hermanas fuera de Nicaragua convocadas en el Consejo Mundial de Iglesia y la Alianza ACT, están comprometidas a trabajar de forma colaborativa para apoyar el papel asumido por las iglesias nacionales en este proceso. Además, el involucramiento de todos los sectores y niveles para que la paz y la reconciliación sean sostenibles es de suma importancia, en especial la participación de mujeres, jóvenes, los pueblos Indígenas y otros representantes de diversos grupos étnicos de Nicaragua.

En la paz duradera no pueden quedar desafíos pendientes o latentes. Es sumamente importante que el gobierno nicaragüense responda de manera transparente, de acuerdo a las leyes nacionales e internacionales, a los llamados a clarificación para que todas las perspectivas sobre lo ocurrido sean escuchadas y tomadas en cuenta. Es necesario que el dialogo permita decirlo y escucharlo todo, a fin de poder superar las diferencias, y que, desde las diferencias, se pueda construir una paz sostenible e inclusiva.

Nos comprometemos a actuar en apoyo al ejercico pleno de los derechos humanos de todo el pueblo de Nicaragua, y ello requiere que la esperanza se convierta en acción, poniendo los intereses de la gente primero.

Rev. Douglas Leonard
Director de la Oficina Ecuménica de las Naciones Unidas del Consejo Mundial de Iglesias (CMI)

Hno. Jim Hodgson
Iglesia Unida del Canadá

Dr. Humberto Shikiya
Iglesia Evangelica Metodista de Argentina y representante de Action by Churches Together (ACT).

Rev. Cora Luisa Antonio
Miembro del Comité Ejecutivo del CMI y pastora de la Iglesia Morava de Nicaragua

Ing. Dámaris Albuquerque
Vice-Moderadora del Comité Ejecutivo de ACT, y Directora Ejecutiva del Consejo de Iglesias Evangélica Pro-Alianza Denominacional de Nicaragua (CEPAD)

Sean Hawkey
Departamento de comunicaciones del CMI

El Consejo Mundial de Iglesias es la mayor y más representativa de las muchas expresiones organizadas del moderno Movimiento Ecuménico, cuyo objetivo es la unidad de los cristianos. El CMI agrupa a iglesias, denominaciones y comunidades de iglesias en más de 110 países y territorios de todo el mundo que representan más de 560 millones de cristianos. El CMI cuenta actualmente con 350 iglesias miembros.

ACT Alianza es una coalición de más de 140 iglesias y organizaciones relacionadas con iglesias que trabajan juntas en más de 100 países para crear cambios positivos y sostenibles en las vidas de las personas pobres y marginadas independientemente de su religión, política, género, orientación sexual, raza o nacionalidad. de acuerdo con los más altos estándares y códigos internacionales.