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Declaración sobre el compromiso ecuménico a favor de la paz, la reconciliación y la reunificación de la península de Corea

11 de junio de 2017

Consejo Mundial de Iglesias

COMITÉ EJECUTIVO

Bossey (Suiza)

7-12 de junio de 2017

Doc. No. 12 (final)

Proyectos de Declaraciones sobre Cuestiones de Actualidad

 

Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. (Mateo 5:9)

 

El Consejo Mundial de Iglesias participa desde hace mucho tiempo en los esfuerzos a favor de la paz, la reconciliación, la reunificación y la cooperación para el desarrollo de la península de Corea. En especial desde la “Consulta de Tozanso” de 1984, el CMI –en colaboración con el Consejo Nacional de Iglesias de Corea [del Sur], la Federación Cristiana Coreana de Corea del Norte, la Conferencia Cristiana de Asia (CCA) y varios otros asociados ecuménicos– ha promovido y facilitado encuentros entre los cristianos del norte y del sur de Corea, y de estos con cristianos de una gran variedad de iglesias miembros de todo el mundo. Este canal ecuménico de visitas mutuas, relaciones intereclesiásticas, encuentros entre los pueblos, diálogo y cooperación se ha mantenido abierto incluso en los períodos de mayor tensión en la región cuando se habían cerrado casi todos los demás canales de este tipo. Y desde 2006 el CMI, a través del director de la Comisión de las Iglesias para Asuntos Internacionales, ha convocado y moderado el Foro Ecuménico para la Paz, la Reunificación y la Cooperación para el Desarrollo de la Península de Corea –una red de iglesias, consejos nacionales y regionales de iglesias, organizaciones misioneras y organismos de desarrollo relacionados con las iglesias– con el fin de contribuir a intensificar y coordinar los esfuerzos ecuménicos en estos ámbitos.

En la X Asamblea del CMI en Busan (Corea del Sur), las iglesias miembros renovaron su apoyo y su compromiso con los esfuerzos ecuménicos renovados y fortalecidos a favor de la paz, la reconciliación y la reunificación del pueblo coreano dividido, ante el aumento de la confrontación y el mayor riesgo de un conflicto catastrófico en la región. La Asamblea identificó a la península de Corea como una de las etapas claves de nuestra peregrinación ecuménica común de justicia y paz.

El Comité Ejecutivo del CMI, reunido en Bossey (Suiza), del 7 al 12 de junio de 2017, reconoce las numerosas iniciativas emprendidas desde la Asamblea de Busan para la consecución de estos compromisos, que incluyen en particular las siguientes:

  • La conferencia de Bossey sobre el 30º aniversario del “Proceso de Tozanso”, que se celebró del 17 al 19 de junio de 2014. Esta conferencia reunió a representantes de 34 iglesias y organizaciones relacionadas de 15 países, que incluían delegaciones de la Federación Cristiana Coreana de Corea del Norte y del Consejo Nacional de Iglesias de Corea del Sur, con el objetivo de buscar nuevas maneras de promover la reconciliación y la paz en la península.
  • La visita de la delegación ecuménica internacional a Corea del Norte del 23 al 30 de octubre de 2015, que contaba con 12 representantes de miembros y observadores del Foro Ecuménico para la Paz, la Reunificación y la Cooperación para el Desarrollo de la Península de Corea. Esta visita también incluyó una reunión formal del Foro Ecuménico en Pyongyang el 28 de octubre de 2015, que supuso la primera ocasión histórica en que podía convocarse una reunión ecuménica internacional de esta naturaleza en un lugar de la península de Corea, ya fuera del norte o del sur, con la participación de norcoreanos y surcoreanos.
  • La Conferencia Ecuménica Internacional sobre un Tratado de Paz para la Península de Corea convocada por el CMI en Hong Kong del 14 al 16 de noviembre de 2016, con 58 participantes de iglesias y organizaciones relacionadas de Corea del Norte, Corea del Sur y otros 11 países, que propuso que las iniciativas ecuménicas futuras con respecto a la península de Corea se configuraran de manera deliberada y explícita con el objetivo de servir como modelo y liderar los esfuerzos encaminados a un proceso para la elaboración de un tratado de paz que reemplace el Acuerdo de Armisticio de 1953.
  • Y, más recientemente, la reunión del secretario general del CMI con el recién elegido presidente de Corea del Sur, Sr. Moon Jae-in, en Seúl el 30 de mayo de 2017 para ofrecer el apoyo y compromiso del movimiento ecuménico con las nuevas iniciativas para el diálogo y la coexistencia pacífica en la península de Corea.

 

El Comité Ejecutivo elogia y respalda los objetivos y la dirección de estas iniciativas, y:

  • Afirma que, en este contexto complejo y peligroso, la confrontación por medios militares u otros medios conlleva riesgos de conflicto mucho mayores –con consecuencias catastróficas para todos los habitantes de la península y la región– que las perspectivas que conducen a la paz. Por consiguiente, se necesita urgentemente un cambio de paradigma en los enfoques para resolver los desafíos geopolíticos de la región. A este respecto, alentamos enérgicamente el compromiso expresado por el nuevo presidente de Corea del Sur, Sr. Moon Jae-in, de entablar un diálogo con Corea del Norte.
  • Hace un llamamiento urgente a todos los Estados que participan en la confrontación militar que va peligrosamente en aumento en la región para que se abstengan de seguir favoreciendo esta escalada y emprendan en su lugar iniciativas para reducir las tensiones y brindar la oportunidad de nuevas iniciativas de diálogo. En particular, exigimos que se suspendan tanto los ejercicios militares que realizan conjuntamente cada año los Estados Unidos y Corea del Sur como nuevos ensayos de armas nucleares o de misiles por parte de Corea del Norte, con el fin de que surja esa oportunidad para el diálogo.
  • Exige también, y de nuevo con vistas a reducir las tensiones y promover el diálogo, que se suspendan las sanciones económicas más recientes y más estrictas contra Corea del Norte. Esas sanciones han demostrado no ser eficaces a la hora de promover los intereses de la paz, sino que han contribuido en gran medida a exacerbar las tensiones y el riesgo de conflicto en la región.
  • Pide al secretario general del CMI, en especial a la luz de los resultados de la conferencia celebrada en Hong Kong en noviembre de 2016 y de su reciente reunión con el presidente de Corea del Sur Moon Jae-in, que prosiga los esfuerzos ecuménicos destinados a promover el avance hacia un tratado de paz que reemplace el Acuerdo de Armisticio de 1953. Tal como afirmó la X Asamblea, se necesita con urgencia ese tratado para poner oficialmente fin a la Guerra de Corea que lleva mucho tiempo en suspenso, ayudar a reducir las tensiones y generar la confianza mutua que facilite hacer frente a los desafíos actuales para la coexistencia pacífica y los derechos humanos de todos los coreanos.
  • Afirma la preocupación constante del CMI por los derechos humanos y la dignidad de todas las personas, en Corea del Norte y en todos los países del mundo, y a este respecto valora positivamente la reciente visita de la relatora especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, Sra. Catalina Devandas-Aguilar, a Corea del Norte del 3 al 8 de mayo de 2017, que supuso la primera visita al país de un experto independiente designado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Oramos por que esta visita resulte en una forma de participación más constructiva de Corea del Norte en el ámbito de los derechos humanos que pueda conducir a mejoras reales en la situación de los derechos humanos, en vez de a más confrontación y riesgo de conflicto.
  • Subraya la importancia de que los Gobiernos de Corea del Sur y Corea del Norte no obstaculicen, sino que faciliten el encuentro, el intercambio y el diálogo entre los cristianos norcoreanos y surcoreanos en aras de las relaciones intereclesiásticas y del encuentro entre los pueblos para contribuir a que se reduzcan las tensiones y surjan nuevas oportunidades para el diálogo.
  • Tal como propuso la X Asamblea, invita a todas las iglesias miembros del CMI y los asociados ecuménicos de todo el mundo a sumarse a los cristianos de Corea del Norte y Corea del Sur en la celebración común del “Domingo de oración para la reunificación pacífica de la península de Corea” el domingo 13 de agosto de 2017, y cada año el domingo anterior al 15 de agosto.