World Council of Churches

Una comunidad mundial de iglesias que buscan la unidad, el testimonio común y el servicio

Mensaje a las Iglesias

Reunión de la Comisión Plenaria de Fe y Constitución en Kuala Lumpur, Malasia, 28 de julio - 6 de agosto de 2004

06 de agosto de 2004

Consejo Mundial de Iglesias
COMISIÓN DE Y CONSTITUCIÓN
Comisión Plenaria de Fe y Constitución
Kuala Lumpur, Malasia
28 de julio - 6 de agosto de 2004

 

MENSAJE A LAS IGLESIAS

Reunidos como comisión plenaria de Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias en Kuala Lumpur, Malasia, del 28 de julio al 6 de agosto de 2004, saludamos a nuestros hermanos y hermanas de las iglesias de todo el mundo. La comisión plenaria consta de 120 miembros que representan a una gran variedad de iglesias y a casi todas las confesiones. Como foro teológico cristiano más representativo del mundo, la comisión desempeña un papel inigualable en la búsqueda de la unidad de las iglesias.

Nuestra reunión, que ha tenido lugar en Kuala Lumpur aceptando la amable hospitalidad del Consejo de Iglesias de Malasia, nos ha ayudado a apreciar la presencia y el testimonio cristianos de nuestras hermanas y hermanos en este país. Kuala Lumpur, la más joven de las capitales de Asia sudoriental, presenta una gozosa mezcla étnica y cultural de gentes malasias, indias, chinas e indígenas, que se observa en toda la ciudad en los alimentos, las conversaciones y la cortés acogida a los visitantes. Pocos lugares puede haber mejores para el encuentro de personas de confesiones diferentes que se esfuerzan por convivir en armonía en una sociedad de mayoría musulmana. El Primer Ministro Abdullah Ahmad Badawi nos dio la bienvenida a Malasia, subrayando la importancia del diálogo interreligioso e instándonos a invitar a todas las gentes de buena voluntad a colaborar a favor de la paz y la justicia. "No podemos permanecer pasivos ante un Dios compasivo -dijo- cuando hemos dejado tantas cosas sin hacer a causa de nuestra desunión. Podemos hacer mucho, habiéndonos recibido unos a otros, para recibir a otros."

El tema de nuestra reunión, "Recibíos unos a otros, como Cristo os recibió, para gloria de Dios" (Romanos 15:7), nos invitaba a reflexionar sobre nuestra obligación común de recibirnos mutuamente, mirando más allá de nuestras divisiones y trabajando juntos en pro de la unidad visible de la Iglesias. El nuevo Secretario General del CMI , Rev. Dr Samuel Kobia, hizo una meditada introducción de nuestro tema. En los debates siguientes, nos sentimos interpelados tanto por las divisiones doctrinales e históricas entre las iglesias como por las animadversiones entre razas, mujeres y hombres, ricos y pobres, grupos étnicos y nacionales. Hemos reconocido aquí la importancia de nuestra aceptación mutua en Cristo. Por el misterio de la encarnación, Cristo asume íntegramente la naturaleza humana. Como nuestra identidad misma es un don de Dios, somos llamados a seguir este ejemplo. "Que vuestro ánimo sea el mismo de Jesucristo" (Filipenses 2:5). Una espiritualidad de acogida, de recepción, de hospitalidad, es central para la autocomprensión de quienes se identifican como cristianos.

En el inicio del siglo XXI, miramos al futuro reconociendo nuestros logros y nuestras deficiencias en la busca de la unidad de los cristianos. En este contexto, como comisión plenaria de Fe y Constitución, hemos emprendido nuestro trabajo actual. Al ocuparnos de cinco estudios específicos de Fe y Constitución, hemos comprobado con satisfacción los progresos realizados, hemos tomado nota de los obstáculos que subsisten y hemos identificado pasos futuros.

El estudio sobre el bautismo ocupó lógicamente el primer lugar en nuestro programa. Nuestro diálogo nos hizo ver las implicaciones y las limitaciones del grado actual de reconocimiento mutuo del bautismo. Y, siendo el bautismo una base primaria del ecumenismo, es preciso que trabajemos para un entendimiento común de la Iglesia. Nuestros debates confirmaron la importancia del estudio de Fe y Constitución de la naturaleza y la misión de la Iglesia. Hay todavía muchas cuestiones que hemos de explorar juntos, pero sabemos que hemos alcanzado un momento de esperanza, habiendo identificado un marco que podría facilitar el avance de las iglesias hacia el reconocimiento mutuo. Será preciso tener en cuenta otra labor eclesiológica de la Comisión Especial sobre Participación de los Ortodoxos en el CMI, junto con una declaración eclesiológica que se está preparando para la Novena Asamblea del Consejo, en 2006.

Las divisiones dentro de y entre nuestras iglesias reflejan no solo diferencias teológicas y eclesiológicas, sino también las luchas dentro de la comunidad humana. Nos congratulamos pues por los estudios emprendidos más recientemente por nuestra comisión en los que se tienen en cuenta claramente estas cuestiones. Uno trata de analizar teológicamente las consecuencias de la fe cristiana para el papel de las iglesias en situaciones de conflicto étnico y nacional. Otro examina el entendimiento cristiano de la persona humana creada a imagen de Dios. Otro estudio más sobre hermenéutica ecuménica nos invita a escucharnos recíprocamente con atención y paciencia al responder a la verdad del Evangelio, y nos ayuda a apreciar la riqueza de interpretaciones de la Escritura dentro de varias tradiciones y contextos. Nuestro tema de "recibirse unos a otros" resuena en todos estos importantes estudios.

Además de reflexionar sobre estos cinco estudios, la comisión plenaria tuvo ocasión de emprender otros importantes proyectos bajo los auspicios de Fe y Constitución. Se revisaron trabajos consolidados sobre la fe apostólica, las iglesias unidas y en vías de unión, los diálogos bilaterales y la semana de oración por la unidad de los cristianos, así como trabajos más recientes relativos a reflexiones teológicas sobre la paz. La contribución de Fe y Constitución a los trabajos sobre discapacidades, sexualidad humana y pluralidad de las religiones suscitó vivos debates. Los miembros de la comisión consideraron también el futuro de Fe y Constitución, instándose recíprocamente a pensar de nuevo sobre la contribución de la comisión a la promoción de la unidad de los cristianos, su método de trabajo y su relación con las iglesias.

Gracias a la amplitud de experiencias en nuestras iglesias y de tradiciones teológicas que la comisión plenaria puede llevar a las conversaciones, los textos emanados de Fe y Constitución gozan de una credibilidad ecuménica y un peso particulares. Como miembros de la comisión, instamos a nuestras iglesias a seguir apoyando el trabajo de Fe y Constitución, y a ayudarnos poniendo en circulación los estudios y proyectos y respondiendo a ellos. Debemos invitar a participar a aquellas iglesias que todavía no lo han hecho. Nuestra esperanza es que los resultados de nuestro esfuerzo común lleguen y sean recibidos en las parroquias y las congregaciones locales, es decir en las bases populares de todas nuestras iglesias.

Afirmamos nuestra vocación continuada de buscar juntos la unidad visible de los cristianos. Estamos obligados en Cristo a recibirnos unos a otros con respecto y acogiendo al otro como un don, para la mayor gloria de Dios. Hemos tenido el privilegio de compartir tiempos comunes de oración y alabanza. "Cuando Él distribuyó las lenguas de fuego, llamó a todos a la unidad, por ello glorificamos al Santísimo Espíritu." (Kontakion bizantino de Pentecostés)

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