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Declaración sobre la discriminación por razón de casta

02 de septiembre de 2009

Todos los seres humanos, creados a imagen de Dios, son personas por las que Cristo ha muerto. El racismo, que es la utilización de los orígenes raciales de una persona para determinar su valor, es un ataque a los valores de Cristo y un rechazo de su sacrificio. Es pecado dondequiera que se presente, ya sea a nivel individual o colectivo. Todos los que están del lado de Cristo, así como la iglesia como vehículo e instrumento designado para el propósito de Cristo en el mundo, deben luchar abiertamente contra él”.

(Cita de la declaración de la Conferencia sobre racismo de Notting Hill, Reino Unido, en 1969; traducción libre)

1. Al menos 160 millones de personas en la India y hasta 260 millones de personas en todo el mundo son consideradas por sus propias sociedades como “intocables” – contaminados y contaminantes según un sistema de estratificación social que tiene sus orígenes en el sur de Asia. Las actitudes afianzadas respecto a la identidad y la discriminación de las castas, basadas en una supuesta desigualdad que contradice directamente el principio fundamental de que todas las personas nacemos con la misma dignidad y los mismos derechos, siguen afectando a un gran número de personas de muchas maneras. Aunque el concepto de “intocable” y la discriminación basada en la casta hayan sido abolidos conforme a la constitución de la India, estas prácticas siguen determinando la posición socioeconómica y religiosa de aquellos que se encuentran en lo más bajo de la jerarquía de castas y fuera de ésta, con el consiguiente desamparo para los mismos. Según las estadísticas recogidas por la oficina del Registro Criminal Nacional de la India, “cada hora, dos dalit sufren agresiones; cada día, tres mujeres dalit son violadas, dos dalit son asesinados, dos hogares de los dalit son quemados y, en el año 2000, 25.455 crímenes fueron cometidos contra los dalit”.

2. El estigma vinculado a los dalit se basa en su ascendencia y sus ocupaciones tradicionales, que son normalmente las más sucias, peligrosas y degradantes de sus sociedades. Uno de los ejemplos más extremos con respecto a la asignación de los peores trabajos en función de la casta es la limpieza manual de letrinas, es decir, la recogida y extracción manual de heces humanas de las letrinas secas. Aunque la Comisión Nacional de Derechos Humanos de la India la ha llamado “una de las peores violaciones de los derechos humanos” y se han adoptado medidas legislativas para erradicarla, este antiguo sistema de limpieza de letrinas sigue siendo practicado en muchos lugares de la India.

3. La discriminación basada en la casta persiste en varias zonas de la India y otros lugares, independientemente de las cualidades personales o de los logros de un individuo. A pesar de que la condición de “intocable” ha sido abolida por la constitución y de que existen una serie de medidas legislativas que incluyen un complejo sistema de acción afirmativa conocido como “reservas”, los dalit siguen siendo excluidos, marginados y rechazados en todos los aspectos de la vida, y sus esfuerzos para reclamar justicia son ahogados con violentas represiones. Cuando los dalit y otros grupos afectados por el sistema de castas transgreden las prácticas de los “intocables”, a menudo tienen que hacer frente a violentas sanciones y boicots sociales. Habiendo quedado relegados a una situación de discriminación caracterizada por la pobreza y la miseria durante siglos, siguen siendo los más desfavorecidos, especialmente dentro de la población de la India. La pobreza, el analfabetismo, el desempleo, la malnutrición y las enfermedades, y la violencia y el crimen existen a gran escala entre la población dalit. Los dalit de la India son el ejemplo paradigmático de la exclusión social basada en la identidad relativa a las castas.

4. Por ello, se debe luchar contra la continuación de las prácticas de la discriminación por razón de casta y de la condición de intocable que afectan a un número tan grande de personas de tantas maneras distintas. Lamentablemente, las prácticas basadas en la discriminación de castas existen también en algunas iglesias de la India. Los cristianos dalit en la India también son discriminados por el Estado, que les niega ciertos derechos y privilegios atribuidos a otros dalit como parte de la acción afirmativa. Se está haciendo cada vez más evidente que un buen número de otras sociedades geográfica y culturalmente alejadas comparten características similares del sistema de castas del sur de Asia, que son consecuencia de la exclusión y la discriminación social heredadas.

5. El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) apoya desde hace tiempo los esfuerzos de las iglesias y de las organizaciones de la sociedad civil que participan en la lucha de los dalit contra la discriminación. El CMI ha acompañado a las iglesias en la India de distintas formas para promover la conciencia de la apremiante situación de los dalit en el país. El CMI también ha intervenido en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el pasado. En tiempos más recientes, realizó una intervención oral conjunta con la Federación Luterana Mundial en la Conferencia de Examen de Durban en Ginebra, el 21 de abril de 2009. En ella, lamentaba que tanto en la Conferencia Mundial contra el Racismo de 2001 como en la Conferencia de Examen de Durban no se reconociera el sufrimiento de los más de 200 millones de dalit en el sur de Asia que son discriminados debido a su linaje y al tipo de trabajo que realizan. Se indica más adelante que, a pesar de la seguridad que prometen los gobiernos en los países afectados por el sistema de castas, el paisaje se oscurece hoy por el sufrimiento diario de los millones de dalit, que incluye asesinatos, violaciones, mutilaciones, malos tratos, humillación, pobreza extrema, y discriminación y exclusión demoledoras. Antes de esto, en marzo de 2009, el CMI y la FLM habían organizado conjuntamente una conferencia ecuménica mundial en Bangkok en solidaridad con los dalit y su lucha por la justicia en la que se hacía un llamamiento para que la comunidad ecuménica se una a esta lucha contra la discriminación basada en las castas, que es hoy en día considerada como la mayor violación sistémica de los derechos humanos en el mundo.

6. En conmemoración del 40º aniversario de la histórica Conferencia sobre racismo de Notting Hill, la conferencia del CMI sobre “Racismo y formas conexas de discriminación y exclusión” celebrada en Doorn, Holanda, en junio de 2009 pidió un nuevo compromiso para superar el racismo y las formas conexas de discriminación. Reconoció que millones de personas en muchos lugares del mundo y a todos los niveles seguían viéndose afectados por la práctica del racismo y la discriminación. En particular, destacó las siguientes formas de exclusión como merecedoras de una respuesta cristiana urgente:

“Apelamos al Consejo Mundial de Iglesias para que renueve y vuelva a centrar sus prioridades con el fin de dar comienzo a un nuevo movimiento de las iglesias que aborde el racismo, el sistema de castas y formas conexas de exclusión en el nuevo contexto de la crisis económica y medioambiental mundial, y también del nacionalismo renaciente… Creemos que la dignidad y los derechos humanos están en el centro del Evangelio cristiano y, tal y como los concretizaron las convenciones internacionales, son el marco más constructivo para la labor de sensibilización de la iglesia…”.

En verdad, la realidad de la discriminación y la exclusión de millones de personas en muchos lugares del mundo representa hoy un serio desafío para nuestra fe en Dios, que nos creó a todos iguales. Por consiguiente, en este contexto, el Comité Central del CMI, reunido en Ginebra, Suiza, del 26 de agosto al 2 de septiembre de 2009:

A. Afirma su convicción de que ‘la discriminación por razón de casta es un crimen’ y de que ‘el sistema de castas es un pecado’ porque contradice la enseñanza cristiana de que todos somos creados a imagen y semejanza de Dios.

B. Apela a las iglesias miembros y asociados del CMI para que reconozcan la constante discriminación y exclusión de millones de personas debido a su casta como un serio desafío a la credibilidad del testimonio de su fe en Dios, y para que tomen las medidas necesarias a fin de poner en evidencia y transformar las estructuras y las culturas que perpetúan estas flagrantes injusticias;

C. Apela a sus iglesias miembros para que reconozcan que las prácticas que tachan a los dalit de intocables en la India y los países del sur de Asia, así como en otras comunidades que se ven afectadas de igual manera en otros lugares, representa hoy una de las más graves violaciones sistémicas de los derechos humanos en el mundo;

D. Insta al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a que se asegure de que el proyecto de principios y directrices para la eliminación eficaz de la discriminación basada en el empleo y la ascendencia, elaborado por la antigua Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, es aprobado a fin de proporcionar una base sólida y adecuada para que la comunidad internacional aborde la discriminación por razón de casta;

E. Apoya la labor que realizan el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial, la Organización Internacional del Trabajo y otras organizaciones internacionales con respecto a la discriminación basada en la condición de intocable y en la casta en todo el mundo;

F. Apela a los gobiernos para que garanticen que sus políticas comerciales y de desarrollo, y su papel en la ONU y sus organismos conexos, la Unión Europea u otras instituciones pertinentes contribuyen a lograr el reconocimiento internacional de la discriminación por razón de casta y cooperar para erradicarla, además de conseguir justicia para los dalit;

G. Apoya el llamamiento de Bangkok de instar a los organismos ecuménicos nacionales e internacionales a que desarrollen más su labor actual sobre la justicia para los dalit y a que colaboren para establecer una vigilancia mundial de la violencia contra los dalit, creando un sistema de comunicación entre todas las iglesias miembros y otros grupos;

H. Manifiesta su apoyo a las luchas de los dalit cristianos de la India ante la denegación de sus derechos constitucionales debido a su filiación religiosa;

I. Apela a las iglesias y a la comunidad internacional para que respalden la campaña para la eliminación de la limpieza manual de letrinas en la India antes de 2010.

J. Invita a la participación de todos los sectores del movimiento ecuménico para, tal y como declaró la Conferencia Mundial contra el Racismo en 2001, “luchar encarecidamente por romper los ciclos del racismo mundial y asistir a los oprimidos para que logren la autodeterminación”.

K. Alienta la celebración de conversaciones interreligiosas que traten los desafíos éticos y teológicos que plantea la realidad de la discriminación basada en la casta.

 

Aprobada por consenso unánime

 

La siguiente oración se propone como recurso para facilitar el compromiso de las iglesias con el tema al que se refiere la declaración:

Dios de todos los pueblos

Nos regocijamos de ser creados a tu imagen y semejanza,

Sin embargo, muchos de tus hijos son estigmatizados y perseguidos a causa de categorías y divisiones hechas por los hombres.

Abraza a todos los que sufren,

Cuestiona nuestros estereotipos y prejuicios contra los que son diferentes a nosotros,

Ayúdanos a celebrar la diversidad de la humanidad que nos une, reconociendo que tú eres el origen de toda la vida.