World Council of Churches

Una comunidad mundial de iglesias que buscan la unidad, el testimonio común y el servicio

Informe del Comité de Finanzas (revisado)

22 de febrero de 2006

1. Cuestiones de gestión y de administración financiera: de Harare a Porto Alegre 

El cumplimiento de la labor del CMI durante este período de siete años dependía de la generosa contribución de las iglesias miembros, los ministerios especializados, las congregaciones y de personas particulares. A todos los que han aportado una contribución, el Comité de Finanzas de la Asamblea (CFA) les expresa su profundo agradecimiento.

Desde 1999, el ingreso total del CMI ha disminuido en el 30%, pasando de 61 millones de francos suizos a 41 millones de francos suizos (presupuesto de 2006). Los ingresos de los miembros han permanecido estables; la categoría de ingresos que ha disminuido más ha sido la de los ingresos que reciben las organizaciones ecuménicas por medio del CMI. En el presupuesto marco establecido para 2007 se calcula que los ingresos disponibles se elevan a 39 millones de francos suizos. 

Durante el período de 1999 a 2005, los fondos y las reservas del CMI también disminuyeron en casi 20 millones de francos suizos, o sea el 30%. Esto se debió sobre todo a tres factores. En primer lugar, tras el buen rendimiento de la cartera de inversiones de 7 millones de francos suizos en 1999, se registraron pérdidas derivadas de las inversiones por un monto de 6 millones de francos suizos de 2000 a 2002. En segundo lugar, en 2000 y 2001 se aprobaron presupuestos de explotación deficitarios que ulteriormente se cumplieron sin modificación. Por último, fue necesario utilizar para los fines a los que estaban destinados los saldos de fondos de programa acumulados hasta 2000 que se elevaban a 23 millones de francos suizos.

Como respuesta a la disminución de los fondos y las reservas, se elaboró una nueva estructura programática, basada en los costos por actividad que se aplicó en 2002, y se redujo la plantilla de personal. Los principios normativos del Comité Central aprobados en 2003 con objeto de definir y aclarar las categorías de reservas y de fondos, y reducir los riesgos de las inversiones, y su decisión de establecer objetivos precisos para reconstituir las reservas generales ayudaron a lograr resultados equilibrados de 2003 a 2005. 

Las medidas tomadas tuvieron en cuenta las importantes recomendaciones del Informe del Comité de Finanzas de la Asamblea de Harare en el que se insistía en la necesidad de definir políticas de fondos y de reservas, y de esforzarse por mejorar la planificación financiera.

En 2006, los fondos para programas se calculan en aproximadamente 4 millones de francos suizos en comparación con los 23 millones de francos suizos registrados siete años antes. Se ha cumplido el mandato general de utilizar los fondos acumulados por concepto de programas y, por lo tanto, se ha abandonado la práctica de utilizar los fondos de programa acumulados para subvenir a los gastos del ejercicio en curso. Una planificación reforzada y una preparación del presupuesto más precisa serán condiciones esenciales para una gestión eficaz de los programas en el próximo período. 

El CFA está completamente de acuerdo con las recomendaciones del Comité Central del CMI de hacer menos y de hacerlo bien. De conformidad con la labor de reconfiguración del Movimiento Ecuménico, se insta al CMI a que precise su enfoque y se centre en dar a conocer el papel y las responsabilidades que son las suyas como comunidad mundial de iglesias. 

El CFA recomienda:

  • que el nuevo Comité Central continúe estableciendo presupuestos anuales realistas y basados en la responsabilidad, examinando cada año el nivel requerido de las reservas generales, y los planes a largo plazo de gastos de capital y de tesorería. Además, convendría someter a la aprobación del Comité Central planes de programas y de proyectos, incluidos objetivos claramente fundamentados por un período de un año y de tres años, así como los resultados esperados, como parte de los planes trienales renovables;
  • que se establezcan claramente en el plan para 2007-2009 que se someterá a la aprobación del Comité Central en septiembre de 2006, tanto el enfoque del papel específico que desempeña el CMI como la forma en que cada uno de los programas propuestos asume determinados aspectos de ese papel;
  • que, con objeto de alcanzar este objetivo, el Grupo de Dirección de Personal elabore un plan de acción inmediatamente después de la Asamblea. Entre los elementos que deberá incluir ese plan figuran: las prioridades programáticas establecidas, un examen de la dotación de personal requerida para la puesta en práctica de cada uno de esos planes, la debida conclusión de las actividades de determinados proyectos en 2006, y el examen con las organizaciones ecuménicas regionales y los consejos nacionales de iglesias competentes de las eventuales posibilidades de transferir determinados proyectos de programa o de darles seguimiento en el marco de las redes ecuménicas y eclesiales;
  • que, a la luz de la evaluación previa a la Asamblea, el CMI aplique un procedimiento de planificación, supervisión, evaluación y presentación de informes bajo la dirección del Grupo de Dirección de Personal, que influya en la forma de trabajo, y en el que se prevea la designación de un/una coordinador/a profesional, la elaboración de herramientas de gestión de los programas de bases de datos y la formación del personal en general.

2. Ingresos procedentes de las contribuciones de los miembros

En 2005, las contribuciones de los miembros por un total de 6,4 millones de francos suizos representaban sólo el 13% de los ingresos totales del CMI. Los ingresos por concepto de contribuciones han permanecido estables, lo que es en sí un logro, habida cuenta de las dificultades financieras con que se han enfrentado muchas iglesias desde 1999. La campaña para aumentar las contribuciones de los miembros da cuenta de un aumento de la cantidad de iglesias miembros contribuyentes. A finales de 2005, había contribuido el 75% de las iglesias miembros, en comparación con el 55% en 1999. El éxito a este respecto depende del afianzamiento de las relaciones con las iglesias y de la claridad en la comunicación.

El objetivo de 10 millones fijado por la Asamblea de Harare para esta campaña ha demostrado ser poco realista en el plazo especificado. El Comité de Finanzas de la Asamblea se congratula de que el Comité Central haya aplicado el nuevo sistema de cálculo para las contribuciones de las iglesias, basado en la equidad y la transparencia. Con arreglo al nuevo sistema, será posible alcanzar el objetivo fijado en un plazo más largo.

El CFA afirma que todas las iglesias miembros deben contribuir al menos con el aporte mínimo de 1.000 francos suizos, demostrando, así, su compromiso con la comunidad de iglesias.

El CFA recomienda:

  • que continúen los esfuerzos para aumentar la cantidad de iglesias que aportan su contribución como miembro;
  • que el Comité Central modifique las sanciones aplicadas a las iglesias miembros que no hayan pagado su contribución, con objeto de que una iglesia miembro sea declarada miembro no activo tras tres años consecutivos de no aportar su contribución (en lugar de siete), y si, durante ese tiempo, no ha respondido a las comunicaciones del CMI;
  • que se mantenga el objetivo de 10 millones de francos suizos a largo plazo, y que se establezca un objetivo de 7 millones de francos suizos para el trienio de 2007 a 2009;
  • que los delegados en la Asamblea insten a las respectivas iglesias a que se esfuercen por alcanzar los objetivos a corto y largo plazo.

3. Nuevos métodos de trabajo

Desde 2003 hasta el presente, el CMI ha continuado elaborando nuevos métodos de trabajo basados en la creación de redes, incluido el establecimiento de dos nuevas secretarías en el Líbano y en Fiji; la designación de miembros del personal en organizaciones de acogida cuyos puestos son financiados por los programas del CMI; y la promoción de iniciativas ecuménicas internacionales que operen gracias a una estructura de consultores contratados por el CMI, que cumplen sus funciones en organizaciones de acogida de África y de Jerusalén. Los responsables de esas iniciativas presentan informes tanto a los grupos de referencia internacionales como a los equipos del correspondiente programa del CMI, lo que crea cierta incertidumbre en cuanto la responsabilidad que corresponde a cada uno en materia de decisiones administrativas. Al mismo tiempo, no se ha previsto la presentación de informes a los equipos de gestión en Ginebra. 

Tras haberse reducido el personal administrativo y de finanzas en Ginebra, nuevas organizaciones en formación en el Centro Ecuménico requieren actualmente sus servicios. 

El CFA reconoce que hay considerables ventajas en aplicar métodos de trabajo que permitan aprovechar los recursos que existen en la comunidad ecuménica.

El CFA recomienda:

  • que el CMI lleve a cabo un análisis de la relación costo-beneficio en la utilización de pequeñas estructuras externas para realizar sus actividades, teniendo en cuenta los mayores riesgos señalados por los auditores del CMI;
  • que se definan directrices tanto para la contratación y la gestión del personal como en relación con las prestaciones sociales concedidas al personal de las estructuras externas; y
  • que el CMI tome las medidas necesarias para aumentar la capacidad y la competencia de los encargados de programa así como del personal del equipo de gestión a la hora de aplicar los nuevos métodos de trabajo.

4. Cuestiones de personal 

El CMI ha adoptado también la tendencia actual según la cual se ofrecen contratos temporales a los nuevos empleados, a la vez que se vuelve a aprobar de manera casi automática la prolongación de los contratos de los ejecutivos que llevan mucho tiempo sirviendo al Consejo. En 2005, más del 32% del personal superaba la edad de 55 años, mientras únicamente el 11% tenía menos de 30.

Los miembros del personal y consultores asalariados con contratos de larga duración suman un total de 210 personas, en comparación con las 204 de 2002. Si consideramos a los consultores y al personal, se indica un aumento real tanto en el número de personas como en el equivalente a puestos de jornada completa. Esta tendencia contrasta con las directrices emitidas por el Comité de Finanzas en 2001 para mantener estable el número de empleados.

Los costos de personal y consultores con relación a las contribuciones aumentaron del 40% en 1999 al 50% en 2002; tras el reajuste de los programas, la proporción disminuyó al 46% en 2003. Se prevé que en 2006 el porcentaje alcance aproximadamente el 57%. El Comité de Finanzas acepta la evolución del CMI hacia estructuras de trabajo basadas en el conocimiento, pero considera esta proporción relativamente alta.

El CFA recomienda:

  • que el CMI revise su reglamento y política con respecto al personal, atendiendo en especial a los siguientes aspectos:
    la renovación de contratos, en particular la reafirmación del concepto de que los contratos de los encargados de programa no se renuevan normalmente más de una vez (en la actualidad, cuatro años más una renovación por tres años);
    el fomento de la contratación de personal joven competente que pueda también desempeñar el papel que les corresponde en la transformación de la organización;
    la necesidad de que los procedimientos de contratación sean transparentes y estén abiertos a candidatos externos;
  • que se informe sobre las estadísticas de los costos del personal, el número de miembros del mismo y su equivalente a puestos de jornada completa con regularidad, de manera coherente y proporcionando definiciones escritas de las categorías de empleados y consultores en cuestión. 

5. Estrategia de ingresos

Las contribuciones a los programas de las iglesias y los ministerios especializados, que ascienden a 31,3 millones de francos suizos, representan el 65% de los ingresos totales del CMI en 2005. Veinte organismos de financiación aportan aproximadamente el 90% de las contribuciones de programa; de ellos, cinco aportan casi el 60%.

Aunque se logró una cierta estabilidad entre 2003 y 2005, en 2006 se prevé una disminución del 4% en las contribuciones a programas. En el marco presupuestario aprobado para 2007 se prevé una nueva reducción del 6%.

En lo que respecta a la estrategia de ingresos, continúan los esfuerzos para afianzar las relaciones con los principales organismos de financiación, que alcanzan su momento culminante anual en la mesa redonda del CMI. Además, el personal también elabora estrategias para la recaudación de fondos entre los miembros de Estados Unidos de América, y centra algunos de sus esfuerzos iniciales en fuentes de financiación no tradicionales.

El CFA afirma la importancia de una labor constante en el establecimiento de una comprensión y confianza comunes con las fuentes de financiación.

6. Edificios

El Instituto Ecuménico de Bossey ha sido renovado completamente durante los últimos tres a cuatro años, incluyendo la renovación de la residencia de estudiantes. El costo completo del proyecto fue de 8,4 millones de francos suizos, financiado principalmente con los préstamos hipotecarios fijos a largo plazo. Gracias al aumento de sus ingresos, el Instituto ha financiado los gastos por concepto de interés. Los reembolsos del préstamo de los próximos cinco años se han programado en los planes de financiación del CMI a largo plazo; se han satisfecho los primeros pagos en los últimos dos años.

Los planes de mantenimiento del Centro Ecuménico se han retrasado. Ahora, es preciso tomar medidas para garantizar el debido cumplimiento de la reglamentación local con relación a los edificios.

El CFA recomienda que el Comité Central se ocupe tanto de la financiación para el mantenimiento aplazado del Centro Ecuménico como de un nuevo plan financiero para las reformas a fin de aumentar al máximo la utilización del edificio y su potencial de generación de ingresos.

7. Mandato del Comité de Verificación

El Comité de Finanzas de la Asamblea recibió un mandato provisional del Comité de Verificación que había sido preparado y presentado por el Comité de Verificación del CMI. El Comité de Finanzas de la Asamblea reconoce la contribución de los voluntarios profesionales que han colaborado con el Comité de Verificación a lo largo de los últimos siete años.

El CFA recomienda que el Comité de Finanzas, en su primera reunión, revise el mandato del Comité de Verificación para su aprobación por el Comité Central y para el nombramiento del nuevo comité.

8. Fondo de pensiones del CMI

El Fondo de pensiones del CMI presentó, a petición del Comité Ejecutivo, un informe al Comité de Finanzas de la Asamblea sobre su situación actual. El Fondo de pensiones había anunciado una pequeña carencia de fondos para cumplir con sus obligaciones, y en conformidad con la legislación suiza y tras la recomendación de los actuarios, la junta del Fondo de pensiones ha reestructurado el plan de pensiones, introduciendo nuevas normas vigentes desde 2006. Aunque están garantizadas las prestaciones del personal adquiridas hasta 2005, desde 2006 las prestaciones por jubilación aumentan de acuerdo a un porcentaje reducido.

El CFA agradece el trabajo de los miembros de la junta del Fondo de pensiones, y afirma que el CMI debe colaborar con esta junta, compartiendo información cuando sea conveniente.