World Council of Churches

Una comunidad mundial de iglesias que buscan la unidad, el testimonio común y el servicio

Usted está aquí: Inicio / Sala de prensa / Noticias / Mientras la COVID-19 deja a millones de personas al borde de la inanición, un líder de la iglesia africana afirma que el hambre es un desafío superable

Mientras la COVID-19 deja a millones de personas al borde de la inanición, un líder de la iglesia africana afirma que el hambre es un desafío superable

Mientras la COVID-19 deja a millones de personas al borde de la inanición, un líder de la iglesia africana afirma que el hambre es un desafío superable

Fotografía: Albin Hillert/FLM, 2019

28 de abril de 2020

Versión en español publicada el: 29 de abril de 2020

*Por Fredrick Nzwili

Al tiempo que la ONU advierte que la pandemia del coronavirus está llevando a millones de personas al borde de la inanición en una “hambruna generalizada de proporciones bíblicas”, un alto dirigente cristiano de África ha subrayado que es posible vencer el hambre, un yugo que esclaviza a muchas personas en su continente.

El Rev. Nicta Lubaale, secretario general de la Organización de Iglesias Africanas Instituidas, afirmó que el hambre se ha convertido en un gran problema, dados los recientes datos mundiales sobre el hambre y el incumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible de “hambre cero”.

“El número de personas que pasan hambre en el mundo está aumentando de nuevo. África, y especialmente el África subsahariana, es el lugar más afectado, ya que más del 20 por ciento de la población presenta problemas de desnutrición. La llegada de cualquier crisis solo podría agravar el problema del hambre”, afirmó.

Los comentarios del líder se hacen eco de los de David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, quien afirmó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el pasado 21 de abril que, al tiempo que se enfrentaba a la pandemia de la COVID-19, el mundo también estaba al borde de una pandemia de hambre.

“Millones de personas de la población civil que viven en países afectados por conflictos, entre las que se encuentran muchas mujeres y niños, se exponen a verse empujadas al borde de la inanición, siendo el espectro de la hambruna una posibilidad muy real y peligrosa”, afirmó D. Beasley.

A pesar de esto, N. Lubaale señaló que era posible cambiar las cosas si los líderes dejaban de abordar el hambre como un problema de los pobres.

“El problema lo tenemos nosotros, los líderes. Además, tenemos que negarnos a vivir con el escándalo de la pobreza en medio de la abundancia”, afirmó, al tiempo que añadió que la COVID-19 se ha presentado en un momento en el que algunas naciones africanas estaban tratando de abordar de manera exhaustiva los desafíos existentes relacionados con la seguridad alimentaria, incluyendo el cambio climático y las plagas de langostas y del gusano soldado africano.

Según N. Lubaale, la Organización de Iglesias Africanas Instituidas ha estado presionando para que se integre la agricultura en las intervenciones contra el virus.

Al mismo tiempo, N. Lubaale temía que, en la respuesta a la COVID-19, el mundo repitiera los mismos errores cometidos en las respuestas iniciales al VIH.

“En aquellas respuestas iniciales, dejamos de lado el aspecto de la alimentación, y solo más tarde nos dimos cuenta de que era un aspecto crucial: las personas que viven con el VIH y el SIDA necesitaban tener seguridad alimentaria para vivir positivamente y poder cumplir con los regímenes de tratamiento”, afirmó el líder.

“Queremos asegurarnos de que la cuestión de la agricultura no quede relegada. Seguimos fomentando el compromiso de las iglesias para asegurarnos de que forme parte de su respuesta”.

Con un enfoque basado en las congregaciones, la organización está trabajando junto a los agricultores de las iglesias locales para mejorar los rendimientos agrícolas, gestionar las semillas y aumentar las inversiones agrícolas.

Uno de los principales proyectos de la organización son los bancos de semillas comunitarios, que garantizan a los agricultores un acceso ininterrumpido a las semillas en las temporadas de siembra. Para que siga siendo sostenible, un agricultor devuelve una cierta cantidad de semillas al banco después de cada cosecha.

La organización también está formando a los agricultores en relación con el vínculo entre la agricultura y la nutrición, la gestión de las pérdidas posteriores a la cosecha y la participación efectiva en los mercados.

“Nuestros pastores sobre el terreno acompañan a las personas de las zonas rurales para que no abandonen la agricultura”, afirmó N. Lubaale.

Conferencia de Iglesias de toda el África

Más información sobre la Organización de Iglesias Africanas Instituidas (en inglés)

*Fredrick Nzwili es un periodista independiente con sede en Nairobi (Kenia)