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View of school built of tyres, in Khan al Ahmar

La escuela de Khan Al-Ahmar, construida con barro y neumáticos. 

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Antes de 1991, los niños iban a la escuela en Betania o Jericó y, a pesar de las largas distancias, lo hacían a pie. Eid Jahhalin, un líder de esta aldea beduina, explica que la comunidad pidió a las autoridades que construyeran una escuela en las cercanías o que, al menos, pusieran un autobús escolar, “pero las autoridades israelíes no lo permitieron”, afirma.

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Community leader Eid Jahhalin

El líder comunitario Eid Jahhalin

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Gracias a la ayuda de voluntarios internacionales y el apoyo de diversas organizaciones internacionales, los miembros de la comunidad consiguieron construir una escuela con barro y neumáticos a fin de que los niños pudieran tener un acceso seguro y local a la educación. El proyecto ha sido todo un éxito y hoy la escuela tiene más de 200 alumnos no solo de la aldea, sino también de otras comunidades beduinas vecinas.

No obstante, debido a la expansión de los asentamientos israelíes en la zona, ahora hay órdenes militares de demoler las viviendas beduinas en Khan Al-Ahmar y reubicarlas en otro lugar.

Las duras restricciones de movimiento para entrar y salir de Khan Al-Ahmar también significan que la comunidad no puede vender sus productos en los mercados de Jerusalén. “Podemos ir a La Meca y a Roma, pero no podemos ir a Jerusalén”, observa Jahhalin. Y esto tiene graves repercusiones en la economía de la aldea.

Las autoridades de Israel no permiten que ningún transporte público se pare cerca de la comunidad. Han conectado los asentamientos israelíes en Cisjordania a las infraestructuras –carreteras, agua, electricidad–, pero niegan a la comunidad beduina incluso el derecho a construir una casa.

“La autoridad israelí acosa a las comunidades beduinas para ampliar sus asentamientos en las tierras palestinas”, explica Jahhalin. “Quieren que nos vayamos de aquí para traer a un colono que viva en nuestro lugar. De ninguna manera vamos a permitir que esto ocurra; vamos a quedarnos en nuestra tierra”.

A pesar de que no parece haber lugar para el optimismo, Jahhalin dice que no pierden la esperanza. “Un día las personas que gozan de libertad en este mundo presionarán al Gobierno israelí para que ponga fin a esto”.

Este reportaje forma parte de una serie de historias publicadas en el marco de la Iniciativa de Pascua del Programa Ecuménico de Acompañamiento en Palestina e Israel del Consejo Mundial de Iglesias (PEAPI del CMI). Diversas personas que viven bajo la ocupación han compartido sus experiencias cotidianas de injusticia, así como sus esperanzas para el futuro.

Iniciativa de Pascua 2021 del PEAPI del CMI