Image
Germany-2022-Hillert-20220901_AH2_1891.jpg

1 de septiembre de 2022, Karlsruhe (Alemania): Un delegado de la Asamblea sostiene una tarjeta de consenso naranja para mostrar su apoyo a lo que se dice durante un plenario administrativo en la 11ª Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias, celebrada en Karlsruhe (Alemania) del 31 de agosto al 8 de septiembre bajo el tema “El amor de Cristo lleva al mundo a la reconciliación y la unidad”.

Fotografía:

El consenso es también un proceso de búsqueda de una posición común de las personas reunidas sin recurrir a una votación formal, así como un espacio para entablar un diálogo genuino que sea respetuoso y que promueva el apoyo y el empoderamiento mutuos.

Emily Evans, de la Iglesia Unida de Australia, formó parte de un equipo que ayudó a presentarles el proceso de toma de decisiones por consenso a algunos delegados y delegadas de la Asamblea del CMI.

“Aunque la Iglesia Unida de Australia utiliza un enfoque de toma de decisiones por consenso, la definición del CMI engloba una mayor diversidad de los miembros del cuerpo de Cristo”. reflexionó. “En el contexto de esta diversidad, el CMI trata de lograr el consenso y encarnar la unidad visible que queremos ser”, afirmó. “El consenso no se produce de la noche a la mañana, y es importante subrayar que se trata de un proceso, y no solo de una votación en la que se gana o se pierde”.

En el día a día de la Asamblea, Emily Evans, así como Celina Falk, de la Iglesia de Suecia, recordaron a los delegados y delegadas que, en ocasiones, se necesita tiempo para desarrollar la apertura necesaria para alcanzar el consenso. “Fue importante recordarles las normas acordadas para garantizar que se pudiera llevar a cabo el debate de forma productiva”, señaló Emily Evans. “El mayor desafío es habilitar un espacio donde esto se pueda dar”.

La apretada agenda, los emotivos llamados para abordar los desafíos mundiales y el ferviente anhelo de enviar mensajes de unidad al mundo les plantearon retos a los delegados y delegadas de la Asamblea en algunos momentos, pero estaban preparados para hacerles frente”, añadió Celina Falk. “Creo que fue muy positivo haber podido dedicar tiempo a hablar del modelo de consenso, tanto en la sesión plenaria de orientación como al principio de cada sesión administrativa”, afirmó “Muchas de las iglesias miembros utilizan modelos diferentes para la toma de decisiones, por lo que era posible que la toma de decisiones por consenso fuera una experiencia nueva”.

Image
Germany-2022-Hillert-20220906_AH2_3770.jpg

6 September 2022, Karlsruhe, Germany: Celina Falk (right) (Sweden) and Emily Evans (right) (Australia), consensus facilitators to the assembly, speak during a business plenary session at the 11th Assembly of the World Council of Churches, held in Karlsruhe, Germany from 31 August to 8 September, under the theme "Christ's Love Moves the World to Reconciliation and Unity."

Fotografía:

Cómo se prepararon

Para familiarizar a los delegados y delegadas con el proceso de toma de decisiones por consenso, y para ayudar quienes los que ya estaban familiarizados con él a mejorar su participación en el mismo, tanto Emily Evans como Celina Falk realizaron una presentación para facilitar la comprensión y propusieron actividades de escenificación de diálogos.

Recordaron la 10ª Asamblea del CMI en Busan, momento en que ambas pasaron a formar parte del Comité Central del CMI, y expresaron que sabían muy bien lo abrumador que puede ser el proceso de toma de decisiones de la Asamblea.

Celina Falk recordó también algunas de las preguntas que se hizo en su momento: “¿Qué hago si tengo algo que decir?” ¿Cuál es la labor de los comités?”

Tanto ella como Emily Evans trataron de abordar diferentes cuestiones durante los diálogos.

Al igual que Emily Evans, Celina Falk afirmó que uno de los mayores desafíos era la falta de tiempo. “Crear consenso es un proceso en el que tenemos que escucharnos unas personas a otras, reflexionar y estar dispuestas a cambiar de opinión”, reflexionó. “El consenso no es algo que ocurra por sí solo; se da cuando nos escuchamos con respeto y estamos abiertos a dejar que el Espíritu nos impulse”.

Observó que la creación de consenso no se limita a los plenarios administrativos de la Asamblea, sino que se produce en diferentes contextos de encuentro: en la fila para el almuerzo, durante las oraciones, en las reuniones de los comités, durante las conversaciones ecuménicas y en la zona de intercambio y creación de redes.  “Hablar y escucharse mutuamente lleva tiempo, pero es lo más importante que hacemos”, dijo. “Nutrir una posición común en nuestra comunidad es lo que hace que el Consejo Mundial de Iglesias tenga una voz firme, y lo que nos lleva a la unidad”.

Fundamento espiritual

Georges “Yorgo” Lemopoulos, que ha sido secretario general adjunto de cuatro secretarios generales del CMI, podría considerarse “el guía espiritual” del consenso.

“En la tradición ortodoxa —y para otras tradiciones, también— la liturgia de San Juan Crisóstomo desempeña un papel fundamental en la vida espiritual y el crecimiento de la comunidad”, afirmó. “Cuando celebramos esta liturgia día tras día y semana tras semana, oramos: ‘Amémonos unos a otros para confesar con un mismo espíritu nuestra fe’ (véase Flp 2:1-8)”.

Image
Germany-2022-Hillert-20220831_AH2_0605.jpg

31 August 2022, Karlsruhe, Germany: WCC consensus consultant Yorgo Lemopoulos speaks at the 11th Assembly of the World Council of Churches, held in Karlsruhe, Germany from 31 August to 8 September, under the theme "Christ's Love Moves the World to Reconciliation and Unity."

Fotografía:

Afirmó que la expresión “un mismo espíritu” es clave para el consenso: “Necesitamos un mismo espíritu para confesar juntos nuestra fe y, al confesar nuestra fe juntos con un mismo espíritu, podemos sentarnos juntos a una misma mesa para compartir la Eucaristía, la máxima expresión de nuestra unidad”.

“Existe una analogía evidente cuando se reúnen personas cristianas de diferentes tradiciones que aspiran a la unidad y a la participación en una mesa común”, reflexionó. “Este espíritu común es un elemento fundamental en su camino hacia la unidad”, dijo. “De este modo, el consenso, que, por definición, tiene por objeto la creación de un espíritu común, podría entenderse también desde una perspectiva litúrgica y sacramental”.

“Por mucho tiempo que haya llevado llegar al consenso en la 11ª Asamblea del CMI, en realidad, el modelo ha funcionado” afirmó. “Tenemos aún muy presentes los recuerdos de Karlsruhe y, aunque las sesiones administrativas fueron limitadas en número, todas las decisiones que había que tomar se tomaron con éxito”, señaló.

Además, añadió que la toma de decisiones no debe juzgarse por la velocidad con la que se realiza. “¿Qué es más importante para una comunidad de iglesias como la nuestra: la rapidez de la toma de decisiones o la aceptación y aplicación de la decisión con una enfoque a largo plazo?” preguntó. “¿No es cierto que las decisiones se pueden tomar rápidamente por mayoría simple, pero luego las personas que representan la opinión minoritaria invierten tiempo y energía en contrarrestar esa decisión?”

Puso de relieve el hecho de que el consenso puede evitar que entremos en una espiral interminable de hacer y deshacer decisiones tomadas sin un acuerdo que se haya madurado en relación con un determinado asunto.

“¿No es mejor utilizar el tiempo y la energía juntos —aunque el camino sea, en cierto modo más largo, y el ritmo, más lento— para llegar a un consenso?” preguntó. “¿No es mejor pensar en el proverbio africano ‘Si quieres ir rápido ,camina solo; si quieres llegar lejos, ve acompañado’, e inspirarnos él?”

“A la hora de alcanzar el consenso, escucharse mutuamente se convierte en un imperativo, porque el discernimiento es de importancia fundamental”, señaló. “El discernimiento es algo que se da siempre entre distintas cuestiones” afirmó. “En la metodología de toma de decisiones por consenso, si bien es posible que haya acuerdo para aceptar una propuesta, también es posible la modificación de la propuesta”.

“Se puede dar cabida a distintas opiniones sobre un mismo asunto, y es necesario debatirlas cuidadosa y ampliamente”, dijo. En última instancia, el consenso significa tomar en cuenta la voz de cada hermana y hermano que forma parte de la comunidad. “Un asunto puede remitirse a un pequeño grupo que tenga diversos puntos de vista”, dijo. “Incluso si se alcanza un amplio consenso, hay espacio para escuchar una opinión diferente y anotarla como opinión minoritaria o una objeción a la decisión”.

Al final, Celina Falk afirmó que el consenso ayuda a imaginar un verdadero cuerpo de Cristo: “Si el pie dice que no es posible caminar, el resto del cuerpo tiene que escuchar y encontrar otras formas de avanzar”.

Más información sobre la toma de decisiones por consenso

Creación de consenso: vídeos

Alcanzar el consenso: Directrices para el orden de las reuniones

 

Related Content