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Prayer for peace in Sudan

El 19 de abril de 2023, el personal y asociados del CMI se reunieron en la capilla del Centro Ecuménico en Ginebra para orar por la paz en Sudán.

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El personal y asociados del CMI oraron por todos los líderes de Sudán. “Oramos por todas las regiones de Sudán —del norte y del sur, del este y del oeste—, para que su pueblo pueda vivir en la unidad, independientemente de su religión o sus convicciones políticas”.

Asimismo, oraron por la fraternidad humana entre todas las religiones. “Oramos por todos los musulmanes de Sudán, para que las virtudes de la justicia y el camino de la paz sean una realidad en sus vidas, especialmente ahora durante el mes de Ramadán”, rogaron. “Oramos por que la comunidad internacional intervenga de manera significativa y oportuna para prevenir el estallido de una guerra civil en este país y región de África”.

Los participantes presenciales y en línea también oraron por el amanecer de una nueva vida para el pueblo de Sudán.

“Oramos por que todos aprendan de la historia y emprendan con confianza el camino de la paz”, concluyó la oración. “Que Dios conceda su multiforme gracia y garantía de justicia con prosperidad al pueblo de Sudán”.

Supervivencia en condiciones cada vez peores

Hoy, la prioridad es la supervivencia, informó el Rev. Ibrahim Wushishi Yusuf, responsable del programa del CMI de construcción de la paz en la región africana, que ha estado recabando informes de quienes están sobre el terreno en Sudán.

“Actualmente, no se puede hacer nada. Los bombardeos aéreos y de artillería y los intensos tiroteos hacen que ninguna organización pueda hacer algo”, dijo Yusuf, que también informó de que el aeropuerto ha sido completamente bombardeado, y de que el suministro de agua y electricidad ha sido cortado para la mayor parte de la población en los alrededores de Jartum.

“Por lo tanto, hasta que no se acepte un alto el fuego y se abra la zona de exclusión aérea nadie puede hacer nada excepto orar”, afirmó Yusuf, haciéndose eco de las voces de quienes están sobre el terreno. “Cuando la situación se calme, habrá mucho que hacer, sobre todo en Jartum y en Sudán Occidental, donde la mayoría de organizaciones humanitarias lo han perdido todo a manos de saqueadores”.

Yusuf también informó de que la población tiene mucho miedo y carece de alimentos, en muchas zonas no se dispone de electricidad y agua potable, y muchas personas no pueden llegar hasta sus casas. “No está claro cuándo se calmarán las cosas, pero esperamos que, con nuestra oración, Dios intervenga y dé sabiduría a los líderes para que lleguen a algunos acuerdos que pongan fin a esta guerra”.

Los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido se desataron durante la mañana del 15 de abril en Jartum y sus alrededores.

El estallido se produjo tras meses de crecientes tensiones, a pesar de que las dos facciones habían colaborado estrechamente en el pasado.

Según se ha informado, más de 180 personas han muerto y más de 1800 han resultado heridas. Las actividades humanitarias han sido interrumpidas en muchos estados y hay muchas denuncias de saqueo de bienes humanitarios.

Varios hospitales se han quedado sin suministros médicos vitales o han cerrado. También las escuelas, mercados y otros servicios básicos se han visto obligados a cerrar o reducir sus actividades debido a los tiroteos y la inseguridad.

Muchas personas —entre ellas el personal del Consejo de Iglesias de Sudán— han quedado atrapadas en sus oficinas o lugares de trabajo debido al imprevisto y repentino comienzo de los combates.

“La situación está empeorando”, afirmó el arzobispo Ezekiel Kondo, primado de la Provincia de la Iglesia Episcopal de Sudán, iglesia miembro del CMI. “Algunos combatientes entraron en el recinto de la catedral. ¡Y empezaron a abrir nuestros automóviles con pistolas! Gracias por sus oraciones. Sigan orando por la seguridad de la iglesia”.

La Iglesia Evangélica en la ciudad de Bahri fue alcanzada por municiones que explotaron y causaron un incendio.

Todas las personas que van informando acerca de la grave situación en Sudán han hecho unívocamente un llamado a la oración. “Al considerar todas las formas en que podemos acompañar y solidarizarnos con el pueblo de Sudán durante estos momentos tan difíciles, concluimos que el acto de solidaridad que está en nuestras manos es orar”, dijo el Rev. Dr. Mikie Roberts, responsable del programa del CMI para la Vida Espiritual. “Creemos que este acto, así como otras expresiones de solidaridad, conducirán a la justicia, la paz, la reconciliación y la unidad”.

Galería de fotografías de la oración por la paz en Sudán

El CMI pide un alto el fuego inmediato en Sudán (comunicado de prensa del CMI, 17 de abril de 2023)

Iglesias miembros del CMI en Sudán