Image
DSCF1934.jpg

People of faith joined together in an interfaith invocation before the March to End Fossil Fuel in New York City on September 17, 2023.

Fotografía:

Se trata de una guía que pone de relieve que el dinero que se confía a los bancos a menudo se invierte en industrias que agravan la crisis climática, y que exhorta a los creyentes a utilizar su influencia económica para apoyar una transición que abandone los combustibles fósiles y promueva alternativas sostenibles. 

“Esta guía se sustenta en la convicción de que la toma de decisiones financieras responsables es una herramienta poderosa para proteger la vida y garantizar la justicia intergeneracional”, afirma el Rev. Dr. Kenneth Mtata, director del programa del CMI Vida, Justicia y Paz. “La inversión continuada en la expansión de combustibles fósiles constituye una amenaza para los niños y las niñas, así como para las futuras generaciones, ya que los combustibles fósiles representan alrededor del 90 % de las emisiones de carbono que provocan la emergencia climática”.

La formulación de estos mandamientos —añade Mtata— ayudará a las iglesias a tratar estas cuestiones de una manera que les resulte cercana a su lenguaje religioso.

Al alentar a las personas a examinar cómo se invierten sus ahorros, pensiones y fondos de seguros, el recurso plantea la banca responsable con el clima como una forma ética y práctica de salvaguardar la creación y la dignidad humana. Vinculando la administración financiera con la responsabilidad moral pretende inspirar medidas prácticas, basadas en la fe, destinadas a proteger el planeta y garantizar un futuro justo y sostenible para las generaciones venideras.

El recurso establece diez acciones concretas para las personas y las comunidades que desean reducir su contribución financiera al daño medioambiental. Entre ellas figura investigar cuánto invierte el banco en combustibles fósiles e instar a las instituciones financieras a poner fin a este tipo de inversiones. La guía también recomienda concienciar a la población, explorar vías legales para denunciar a los bancos que apoyan la expansión de los combustibles fósiles y trasladar el dinero a bancos más ecológicos o fondos de inversión basados en valores. 

Otras acciones son comprobar si los proveedores de pensiones y seguros invierten en combustibles fósiles y cambiar a alternativas responsables con el clima, pasos que el CMI describe como unas de las medidas climáticas personales más impactantes.

“Es una obligación moral de las comunidades religiosas proteger la creación de Dios y actuar en solidaridad con las poblaciones vulnerables que se ven afectadas de manera desproporcionada por la emergencia climática”, declara Frederique Seidel, responsable del programa del CMI sobre los derechos de los niños y el clima. “Las iglesias tienen una influencia espiritual y social, lo que les permite abogar a favor de la transparencia, la rendición de cuentas y las finanzas éticas, al tiempo que responden a las advertencias científicas y los llamados de los jóvenes a encontrar soluciones climáticas”.

Los diez mandamientos de una banca responsable con el clima

Otros recursos: El compromiso del CMI con los niños | Consejo Mundial de Iglesias