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23 de mayo de 2022, Taganrog (Rusia): Una mujer y una niña caminan de la mano por el complejo deportivo y recreativo de Romashkan Zolotaya Kosa, situado al suroeste de Rusia, cerca de la frontera con Ucrania. El complejo acoge varios centenares de menores de la región ucraniana del Dombás, la mayoría procedentes de orfanatos ucranianos. 

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“Mi corazón está con los más de 473 millones de niños y niñas que viven en zonas de conflicto y se enfrentan a violaciones crueles y continuas de sus derechos más básicos y de la dignidad humana que les ha sido otorgada por Dios”, afirmó Pillay. “Pienso especialmente en los 48,8 millones de niños desplazados por los conflictos armados y la violencia, muchos de los cuales ahora se encuentran sin sus padres y son vulnerables a la trata de personas y al maltrato”.

El sufrimiento que padecen los niños en situaciones de conflicto en todo el mundo es intolerable e inaceptable, afirmó Pillay.

“El número de violaciones graves contra los niños ha aumentado en un 25 % en los últimos 30 años”, continuó. “En parte, esto refleja violaciones cada vez más flagrantes del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos”.

Señaló que el CMI ha defendido durante mucho tiempo la rendición de cuentas ante estos sistemas jurídicos, creados precisamente para proteger a los más vulnerables de la violencia y del abuso de los poderosos. “Exigimos una rendición de cuentas plena y coherente con esos principios”, afirmó. “También está relacionado con la aceleración de la emergencia climática y la intensificación de la competencia por los recursos esenciales”.

De hecho, señaló Pillay, se prevé que la escasez de recursos se convierta en la causa dominante de las guerras en el siglo XXI.

“Las personas de fe tienen un papel clave que desempeñar a la hora de exigir la protección de los niños en la guerra, garantizar el acceso humanitario y la asistencia a las comunidades afectadas por los conflictos e insistir en la rendición de cuentas por todas las violaciones, especialmente aquellas que afectan a los niños y su futuro, como una cuestión de responsabilidad moral fundamental y una obligación legal” afirmó. “Les insto a que se comprometan con toda su fe y sabiduría para abordar las causas profundas de las guerras, incluida la emergencia climática y medioambiental que amenaza a todos los niños en todas partes”.

El objetivo de la iniciativa Stand Up for Children in War (Defender a la infancia en la guerra) es movilizar a los dirigentes religiosos, las comunidades religiosas y la sociedad civil para que defiendan a los niños afectados por la guerra, aboguen por su protección y promuevan la compasión. En el sitio web de la campaña se enumeran numerosas opciones de participación para diversos grupos y asociados institucionales: www.forchildreninwar.org/engagement-options/ (en inglés)

Más información sobre la campaña mundial «Stand Up for Children in War» (en inglés)

Mensaje en vídeo del secretario general del CMI con motivo del Día Internacional de la Paz, “Stand Up for Children in War” (Defender a la infancia en la guerra) (en inglés)

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“Stand Up for Children in War" campaign visual
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