“Hoy, como en aquellos tiempos, las familias experimentan los riesgos, peligros y vicisitudes que conlleva ser humanas en un mundo demasiado cruel”, señala. “Millones de familias de todo el mundo se ven afectadas por la pobreza y la persecución, desplazadas por las catástrofes y el cambio climático, y separadas en medio de la huida de las personas refugiadas en situaciones de conflicto y violencia”.
A pesar de esto, nace la esperanza.
“¡Los ángeles cantan y los pastores se postran ante él! La encarnación de Dios en forma humana, Jesús, representa el amor de Dios y confirma nuestro valor infinito como hijos de Dios, iluminando, elevando y expandiendo nuestras vidas, y llevando a toda la familia humana a una relación más profunda con Dios y con los demás”, dice el mensaje.
La Sagrada Familia simboliza nuestra relación con Dios, con nuestro prójimo y con el futuro de la humanidad. “Por medio de esta santa fe, se nos invita a formar parte de la Sagrada Familia de Dios y unirnos a ella. No estamos solos en nuestras dificultades, nuestro dolor y nuestro sufrimiento. Estamos conectados con Dios y entre nosotros. Somos familia. ¡Y Emanuel, nuestro Dios, está siempre con nosotros!”