“Inspiradas por la visión de la Carta de la Libertad, las voces proféticas de Beyers Naudé y Desmond Tutu, y la fe inquebrantable de innumerables comunidades, las iglesias desempeñaron un papel fundamental en la resistencia a la opresión y a la hora de infundir esperanza”, reza la declaración. “También celebramos a los niños, niñas y jóvenes sudafricanos, y conmemoramos los sacrificios de la juventud en la lucha, como se hace cada año el 16 de junio”.
La declaración también destaca que el Consejo de Iglesias de Sudáfrica se ha erigido como una voz fiel y profética en favor de la justicia, la dignidad y la paz. “En un momento en que la búsqueda de la democracia, la unidad, la reconciliación y la justicia se enfrenta a nuevos desafíos, nuestra reunión es un signo de solidaridad y esperanza”, dice el texto. “Reafirmamos la visión del CMI: que la unidad de la iglesia y la unidad de la humanidad van de la mano, y que nuestra peregrinación debe estar determinada por los imperativos del amor, la justicia y la paz”.
La declaración también reconoce los retos complejos y acuciantes que persisten en Sudáfrica.
“El crecimiento económico se ha estancado y millones de personas siguen excluidas de una participación significativa en la economía”, se observa en el texto. “Las profundas disparidades económicas, arraigadas en la historia y perpetuadas por barreras estructurales, siguen siendo un obstáculo fundamental para la justicia y la prosperidad”.
El órgano rector del CMI también señaló que las tasas de pobreza han aumentado, revirtiendo algunos avances anteriores, y que la riqueza sigue concentrada en manos de una minoría.
“La lucha contra la corrupción, tanto pasada como presente, ha minado la confianza pública y ha obstaculizado la gobernanza eficaz a todos los niveles”, se afirma en el texto. “Si bien se han logrado avances importantes en la denuncia de irregularidades y la puesta en marcha de reformas, queda mucho por hacer para construir un Estado capaz, ético y responsable”.
El Comité Central del CMI se reúne del 18 al 24 de junio en Johannesburgo (Sudáfrica).