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A photo of Jed Alegado
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Jed Alegado es un investigador y defensor filipino cuyo trabajo tiende puentes entre experiencias comunitarias, negociaciones mundiales y visiones de justicia ecológica inspiradas en la fe. Basándose en sus años de activismo medioambiental y en su actual investigación doctoral, Alegado reflexiona sobre la resistencia que oponen las comunidades, los jóvenes y las iglesias de Asia ante la marea de contaminación por plásticos, y sobre la forma en que sus testimonios podrían ayudar a configurar políticas más justas y sostenibles para el futuro.

¿Puede hablarnos de su trayectoria y de lo que le llevó a centrar su investigación en la contaminación por plásticos en Asia y a participar en las negociaciones del tratado sobre los plásticos?

Alegado:  Soy Jed Alegado, un filipino afincado actualmente en Canberra (Australia). Antes de empezar mi doctorado en la Universidad Nacional de Australia, trabajé en una organización no gubernamental medioambiental durante más de diez años. Llegué a esta investigación a raíz de mi anterior trabajo para Oxfam, en torno al cambio climático y cómo este agrava la pobreza y la vulnerabilidad, especialmente en el Sur Global, y mis cinco años como responsable de comunicación para Asia y Pacífico en Break Free From Plastic.

Se culpa a la mayoría de los países del Sudeste Asiático de causar la contaminación por plásticos, pero olvidamos tener en cuenta que esta empieza en las sedes y salas de juntas de las multinacionales del Norte. Son ellos quienes deciden qué envases de plástico van a llenar los mercados del Sur Global, por ejemplo, las bolsitas y paquetes utilizados en los artículos de aseo e ingredientes de cocina en los mercados de los países en desarrollo.

¿Puede describir algunas de sus investigaciones o proyectos actuales relacionados con la contaminación por plásticos en Asia, y cómo estas iniciativas implican o capacitan a las comunidades locales, los jóvenes y las iglesias?

Alegado: He llevado a cabo mi investigación en Dumaguete City, Negros Oriental, y Siquijor, una provincia insular de Filipinas. Esta investigación me permitió ver las repercusiones de la contaminación por plásticos en esas comunidades y, al mismo tiempo, comprobar cómo las propias comunidades, los ciudadanos de a pie, los trabajadores del sector de los residuos, las madres, los funcionarios de la administración local y las autoridades de los pueblos prefiguran un mundo libre de contaminación por plásticos mediante prácticas de cero residuos, en particular con un sistema descentralizado de gestión de residuos sólidos.

A través del proceso, he constatado que las comunidades locales, los jóvenes y los grupos religiosos están pensando en formas alternativas de desarrollo en sus comunidades.

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A photo of Members of the Scientists Coalition who were present in Geneva August 2025 for the Plastics Treaty discussions, sitting on stairs

Miembros de la Coalición de Científicos presentes en Ginebra en agosto de 2025 para las negociaciones del Tratado sobre los Plásticos. 

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¿Cómo pueden las iglesias y redes religiosas garantizar que las voces de las comunidades vulnerables o marginadas de Asia sean escuchadas en las negociaciones del tratado sobre los plásticos?

Alegado: Creo que es necesario un diálogo interconfesional para garantizar que se escuchen en estos foros las voces de las comunidades vulnerables y marginadas, especialmente las que unen activismo y fe. Soy católico practicante, así que tengo bastante curiosidad por saber qué opina el papa León XIV del actual proceso de negociaciones sobre los plásticos. Su predecesor era un firme defensor del medio ambiente, así que yo esperaba lo mismo. Eso podría haber hecho mella.

¿Ha visto ejemplos en que iglesias o grupos de jóvenes cristianos de Asia hayan logrado lanzar iniciativas sobre los residuos plásticos o gestión medioambiental? ¿Qué aprendizajes podrían incorporarse en el proceso del tratado?

Alegado: Sí, los jóvenes y algunos grupos juveniles cristianos de Asia se están movilizando en cuestiones medioambientales como la crisis de la contaminación por plásticos, el cambio climático y la biodiversidad. Veo que utilizan de forma creativa sus talentos y habilidades para ofrecer soluciones y, al mismo tiempo, se oponen a las políticas o a la construcción de infraestructuras que inciden negativamente en el planeta y, en última instancia, en las personas.

En cuanto a su segunda pregunta, quizá debamos pensar en el multilateralismo, el proceso de la ONU. ¿Qué pasaría si tuviéramos más asambleas ciudadanas compuestas por ciudadanos comunes —no ministros ni diplomáticos— que decidieran sobre cuestiones medioambientales clave? Estoy seguro de que las asambleas ciudadanas llegarían a acuerdos más concretos.

¿Cómo pueden los jóvenes creyentes de Asia influir en las delegaciones nacionales o los gobiernos locales para que adopten medidas más firmes de reducción de los plásticos en el marco del tratado?

Alegado: Organizándose, movilizándose y exigiendo una rendición de cuentas a quienes tienen el poder y la responsabilidad.