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Rev. Karin van den Broeke
Fotografía:

¿Qué se lleva de la visita de solidaridad del CMI a Ucrania?

Rev. Van den Broeke: En primer lugar, es maravilloso estar con la gente, escuchar a las personas y compartir con ellas. En mi país, muchas personas me dijeron: "¿De verdad va a Ucrania? Por favor, tenga cuidado". Y la gente en Ucrania nos dijo: "Son valientes viniendo aquí". Los ucranianos y las ucranianas valoraron mucho que el CMI decidiera visitar de nuevo Ucrania para mostrar su acompañamiento constante. Estando en Ucrania vimos cómo el pueblo ucraniano intenta llevar una vida normal en tiempos de guerra. Me ha impresionado mucho su resiliencia. Con alertas de ataques aéreos durante todo el día, sabiendo que sus seres queridos están luchando en el frente y llorando la muerte de familiares y amigos, las personas siguen adelante con sus vidas e intentan hacer lo que pueden para fortalecer a Ucrania. Una mujer me contó que, por un lado, la gente lleva vidas más o menos normales, pero que, por otro lado, están todos traumatizados. "Sabemos cómo sobrevivir. Bailamos sobre el hielo cuando hay 20 grados bajo cero en invierno. Pero también sufrimos de presión arterial constantemente elevada. Nos aferramos a nuestros trabajos y obligaciones; hacemos redes de camuflaje para el ejército en nuestro tiempo libre, porque sabemos que falta material. Siempre estamos en tensión". Es conmovedor ver cómo las personas anhelan el final de esta guerra, están comprometidas con la paz justa, y son capaces de sobrevivir en las duras circunstancias de la invasión a gran escala de Rusia.

¿Cuál es el papel más importante que las iglesias y la comunidad mundial pueden desempeñar en Ucrania como parte de la peregrinación?

Rev. Van den Broeke: La gente nos pidió que contáramos al mundo la historia de Ucrania para que el país pueda contar con apoyo. El papel que pueden desempeñar las iglesias en Ucrania es seguir acompañando. Al compartir el pan y las experiencias vividas, podemos escucharnos y vernos, reflexionar y actuar. Las iglesias pueden proporcionar ayuda humanitaria y lo hacen. A un nivel más profundo, las iglesias comparten la fe. Creemos que Cristo está con nosotros y defiende la justicia y la paz, la reconciliación y la unidad. El CMI es una comunidad mundial. Confío profundamente en que nuestros hermanos y hermanas en Cristo se alcen al fin contra la agresión y contra la invasión ilegal e injustificable para que la violencia cese.

¿Por qué es importante realizar este tipo de visita de solidaridad?

Rev. Van den Broeke: Las personas con las que nos reunimos estaban muy agradecidas por que el CMI tomara la decisión de estar con ellas y mostrarles que no están solas. Y, para nosotros, estar con ellas nos ayudó a comprender aún mejor su situación. Pudimos hablar de las complejidades del panorama eclesiástico en Ucrania. Lo más importante por ahora es obtener y mostrar apoyo a Ucrania. A largo plazo, confío en que este acompañamiento contribuya también a la reparación y la reconciliación.

Usted ha visitado Ucrania antes, en 2015. ¿Cómo comparte su experiencia a escala local en los Países Bajos?

Rev. Van den Broeke: Sí, visité Ucrania en 2015, también como parte de una delegación del CMI. Estoy agradecida por la oportunidad de compartir mis experiencias de distintas maneras. A escala nacional, mi propia iglesia (la Iglesia Protestante en los Países Bajos) y el Consejo Nacional de Iglesias de los Países Bajos están interesados y compartiré historias en sus sitios web. A escala muy local, siempre comparto mis experiencias ecuménicas en sermones y charlas. Con frecuencia, las personas están agradecidas por estar conectadas, también ellas de esta manera, con las profundas preocupaciones y los múltiples dones de la familia ecuménica.

Una delegación del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) realizó una visita de solidaridad a Ucrania del 14 al 17 de julio para acompañar con esperanza a las iglesias y las comunidades y orar junto con ellas por el fin de la guerra.

La delegación estuvo integrada por el Rev. Prof. Dr. Jerry Pillay, secretario general del CMI; el obispo Prof. Dr. Heinrich Bedford-Strohm, moderador del Comité Central del CMI; la Rev. Karin van den Broeke, miembro del Comité Ejecutivo y el Comité Central del CMI; su excelencia el metropolitano Gabriel de Nea Ionias y Filadelfia, de la Iglesia de Grecia, miembro del Comité Central del CMI y de la Comisión de las Iglesias para Asuntos Internacionales del CMI; el Rev. Frank-Dieter Fischbach, secretario general de la Conferencia de Iglesias Europeas; y Marianne Ejdersten, directora de Comunicación del CMI.

Galería de fotografías

Una delegación del CMI realiza una visita de solidaridad a Ucrania (comunicado de prensa del CMI, 17 de julio de 2026)

En Ucrania, las iglesias “mantienen viva la esperanza cuando esta se pone a prueba” (comunicado de prensa del CMI, 17 de julio de 2026)

Una delegación del CMI se reúne con representantes del Gobierno de Ucrania (comunicado de prensa del CMI, 17 de julio de 2026)

El pueblo ucraniano es "un ejemplo único de resiliencia y unidad", según S. E. el metropolitano Gabriel (entrevista del CMI del 17 de julio de 2026, en inglés)