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Rev. Meelis Süld

Rev. Meelis Süld, secretario general del Consejo de Iglesias Luteranas de Gran Bretaña.

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El año pasado visitó el Consejo Mundial de Iglesias. ¿Qué recuerdos perduran aún de esa visita?

Süld: Para mí, conocer de cerca el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) fue un valioso recordatorio de lo importante que es que trabajemos juntas como iglesias, y de que somos una sola iglesia. Como escribe san Pablo: “Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu” (Efesios 4:4).

Cada iglesia, por separado, puede expresar sus opiniones −y muchas lo hacen, y deben hacerlo−, pero esas voces adquieren un significado mucho mayor cuando nos unimos, alcanzamos consensos y hablamos al mundo con una sola voz. Siempre digo que la credibilidad del cristianismo y de las personas cristianas depende de nuestra voz común. Valoramos, por supuesto, la diversidad y las múltiples formas de culto cristiano, pero, en las cuestiones fundamentales, si queremos que nos tomen en serio, necesitamos hablar el mismo lenguaje, especialmente en lo que respecta a los derechos humanos, la protección de la creación y la unidad de la iglesia. Hay quienes desean presentar a las iglesias como divididas, pero para mí eso no hace sino reforzar el compromiso de seguir trabajando por la unidad.

Un aspecto muy importante de la visita al CMI fue conocer mejor las declaraciones que emite el Consejo. Esa es precisamente la labor ecuménica en su mejor expresión: manifestar compasión, mostrar solidaridad y llamar la atención sobre cuestiones de gran importancia. Me pareció interesante descubrir que esas declaraciones, que con frecuencia se perciben como pronunciamientos políticos, se basan en consultas con las iglesias miembros presentes sobre el terreno, en información verificada y en textos cuidadosamente redactados, revisados y acordados de manera conjunta. La lección que extraigo es la siguiente: si una declaración parece demasiado dura, probablemente la situación sea aún más dura. Como cristianos y cristianas de otras regiones podemos confiar en los documentos del CMI precisamente por el estrecho vínculo y el trabajo que mantienen con las iglesias miembros locales.

El CMI también me ayuda a recibir información sobre otras iglesias. Valoro enormemente las noticias y las declaraciones que publica, porque me permiten recibir información desde la perspectiva de nuestros hermanos y hermanas en Cristo.

Cuando trabajaba como periodista a tiempo completo, en ocasiones me preguntaba para qué servían las declaraciones públicas: ¿qué sentido tienen si muchas veces no van seguidas de acciones concretas? Sin embargo, hoy considero que es importante que sepamos que la iglesia no permanece en silencio, que las personas cristianas no son indiferentes, que alzamos nuestra voz y que algunas iglesias tienen la capacidad de influir de manera significativa para generar cambios.

Como antiguo periodista especializado en temas religiosos, ¿cómo integra actualmente el ecumenismo en su triple vocación?

Süld: Parece que a lo largo de mi vida siempre he tenido una triple vocación. En la actualidad, sigo colaborando como periodista independiente y produzco el espacio “Thought for the Day” para el organismo público de radiodifusión de Estonia invitando a pastores y pastoras a compartir una reflexión en la radio. Además, presento un resumen de la actualidad de los medios británicos para el público estonio en el principal canal radiofónico de la radiodifusión pública. Cuando selecciono a los clérigos cristianos que participan en este espacio, procuro mantener también un equilibrio ecuménico para que todas las denominaciones estén representadas.

Disfruto mucho siendo pastor, que fue precisamente la vocación que me llevó al Reino Unido. Me gusta servir tanto en la Iglesia Luterana, donde fui ordenado, como, en determinadas ocasiones, ejercer también mi ministerio en la Iglesia de Inglaterra, donde nuestros sacerdotes pueden recibir autorización para oficiar. Ese también es, en cierto modo, un enfoque ecuménico.

Dedico toda mi energía a dirigir el Consejo de Iglesias Luteranas, que reúne a nueve iglesias miembros y a varios otros grupos luteranos vinculados a nosotros. Nosotros mismos constituimos un coro de voces diversas, y entre mis funciones está también la de responsable nacional de cuestiones ecuménicas de las iglesias luteranas en el Reino Unido.

En el Reino Unido, donde el luteranismo constituye una confesión cristiana minoritaria, el ecumenismo forma parte de nuestra identidad. Existen numerosos ámbitos en los que colaboramos con otras denominaciones, como la Iglesia Metodista y la Iglesia Reformada Unida; también trabajamos codo con codo con una iglesia establecida de mayor tamaño; y, al mismo tiempo, el Acuerdo de Porvoo nos ofrece la bendición de formar parte de la comunión de la Iglesia de Inglaterra. Siempre considero que todas las iglesias forman la iglesia: somos una sola iglesia, distintas expresiones del cuerpo de Cristo, y cada una desempeña un papel único y profundamente valioso.

¿De qué manera el ecumenismo mundial le ayuda a responder a los desafíos de las congregaciones locales?

Süld: Existen varios recursos ecuménicos que resultan útiles para preparar servicios especiales. En el Reino Unido, utilizamos con frecuencia los materiales de Iglesias Unidas en Gran Bretaña e Irlanda, pero muchos de ellos son adaptaciones de recursos elaborados a nivel mundial. La Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos es un buen ejemplo. Recuerdo también haber utilizado los materiales preparados por Iglesias Unidas en Gran Bretaña e Irlanda para el Domingo de la Justicia Racial; quizá podrían compartirse también a través del CMI.

Todo el contexto del Reino Unido, como ya he señalado, se beneficia enormemente de las relaciones y del trabajo ecuménicos. La Iglesia Luterana en Gran Bretaña y las demás congregaciones nacionales luteranas presentes en el país se benefician en gran medida del enfoque de la Federación Luterana Mundial respecto al diálogo ecuménico con otras iglesias. Esto contribuye a que seamos más visibles y merezcamos una mayor confianza. Además, el diálogo de la Iglesia de Inglaterra con otras iglesias luteranas europeas tiene ya una trayectoria de un siglo, incluida la estrecha relación mantenida con la Iglesia de Suecia bajo el liderazgo episcopal de Nathan Söderblom.

Asimismo, en muchos de los debates sobre cuestiones que preocupan tanto a las congregaciones como a quienes ejercen responsabilidades de liderazgo, resulta de enorme ayuda recurrir a los estudios y orientaciones elaborados por nuestros asociados ecuménicos. Recuerdo, por ejemplo, una conversación sobre la migración basada en una declaración internacional, o, más recientemente, todo lo que hemos aprendido sobre Nicea gracias a las celebraciones ecuménicas con motivo de su aniversario. Creo que simplemente necesitamos abrir con mayor frecuencia la biblioteca ecuménica.

Consejo de Iglesias Luteranas de Gran Bretaña

Iglesias miembros del CMI en el Reino Unido