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El obispo Heinrich Bedford-Strohm, moderador del Comité Central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), contó a los periodistas que el CMI dio inicio al "Decenio Ecuménico de Acción por la Justicia Climática" en la reunión de su Comité Central en Johannesburgo el pasado mes de junio. Las 356 iglesias de 120 países diferentes con 600 millones de miembros darán prioridad a la acción climática en los próximos diez años. "Lo hemos llamado, con mucha intención, el decenio de acción por la justicia climática porque el cambio climático, abordar el cambio climático, es una cuestión de justicia", dijo Bedford-Strohm. "Todos sabemos que quienes menos han contribuido al cambio climático son sus primeras víctimas, y que es una cuestión de justicia".

Jocabed Solano, dirigente indígena de la nación gunadule en Panamá y miembro de la Comisión del CMI sobre Justicia Climática y Desarrollo Sostenible, subrayó lo vitales que son los pueblos indígenas para las soluciones climáticas. "No hay justicia climática sin justicia para los pueblos indígenas", dijo Solano. "Los pueblos indígenas de la Amazonía –incluidos los pueblos en contacto inicial, de los que muchas personas no saben nada– están luchando con sus vidas para mantener el equilibrio de la Tierra".

La arzobispa Marinez Rosa dos Santos Bassotto de Belém describió las graves consecuencias del cambio climático que afectan a la Amazonía. "Llevamos al menos los últimos tres años sufriendo una extrema sequía, que ha provocado que el nivel de los ríos de la región haya descendido hasta treinta metros, lo cual es terrible. Algunas comunidades quedan totalmente aisladas, muchas sin agua potable ni alimentos".

Solano, que negocia la transición justa para Panamá, pidió medidas: "Por consiguiente, exigimos compromisos firmes en la COP30 para una transición a la energía renovable del 100%". Por otro lado, advirtió que "esto también nos exige mantener una actitud vigilante y reconocer que existen, con frecuencia, formas de colonialismo 'verde' y 'azul'".

Bedford-Strohm explicó las razones teológicas que motivan la participación de la iglesia: "Creemos que todos los seres humanos son creados por igual a imagen de Dios. Y creemos que marca la diferencia si creemos y decimos eso en nuestros servicios, que Dios es el creador de esta tierra. Significa que todos los seres humanos tienen el mismo derecho a disfrutar de los frutos de la tierra".

Los dirigentes esperan que las voces indígenas influyan en el núcleo de las negociaciones. "Esperamos que estas voces no sean escuchadas sólo en las manifestaciones populares, ni sólo en la Zona Verde y en la Zona Amarilla, o en las actividades paralelas en torno a la COP, sino que estas voces estén verdaderamente en el centro de los debates y las negociaciones", dijo la arzobispa Bassotto.

Cuidado de la creación y justicia climática