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Testing covid

Voluntarios del Meharry Medical College en Nashville, Tennesse (EE. UU.) se preparan para atender a pacientes sin bajar del automóvil en el aparcamiento de la Iglesia Cristiana Metodista Episcopal de San Lucas en Nashville. Equipos de escuelas relacionadas con las iglesias metodistas unidas realizan pruebas los sábados en recintos eclesiales.

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Si bien aplauden los esfuerzos realizados para lograr vacunas seguras y eficaces, los asociados ecuménicos en materia de salud se muestran preocupados por “la nueva tendencia de los países ricos a acaparar dosis excesivas para vacunar a la totalidad de sus poblaciones dos o más veces, incrementando los precios de las vacunas para los países pobres y dejando un panorama de escasa o nula vacunación en los países de bajos ingresos. También nos preocupa que incluso en los países ricos, se esté marginando a las minorías raciales o étnicas y a las personas de renta baja en el acceso a las vacunas”.

La declaración advierte sobre las devastadoras consecuencias económicas de una falta de vacunas para acabar con la pandemia de COVID-19. Las redes cristianas de salud, que en muchos lugares del mundo constituyen importantes proveedores de asistencia sanitaria, se comprometen a “proseguir su contribución a la respuesta mundial a la COVID-19, inspirándose en las enseñanzas de Jesús de promover la salud y la sanación, priorizando a las personas enfermas y vulnerables, sacando fuerzas de la debilidad, ofreciendo un liderazgo con espíritu de servicio, y dando testimonio del poder y el amor del Evangelio”.

Leer la declaración completa (en inglés)