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Bishop Sándor Zán Fábián at the UCCRO meeting with the President of Ukraine

El obispo Sándor Zán Fábián de la Iglesia Reformada de Transcarpatia habla durante una reunión del Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas con el presidente de Ucrania Volodímir Zelensky el 14 de abril de 2026. Photo: Office of the President of Ukraine, www.president.gov.ua

Ahora que la invasión a gran escala de Rusia contra Ucrania ha entrado en su quinto año, cientos de drones y misiles atacan a diario ciudades ucranianas, sin dar tregua ni siquiera durante los días de las celebraciones de Semana Santa. ¿Cómo está afectando la guerra a las iglesias y las comunidades eclesiales?

Obispo Sándor Zán Fábián: Me gustaría distinguir entre dos grupos: las comunidades religiosas que se encuentran en las regiones afectadas por la guerra y aquellas que están en la retaguardia. Empezaré por estas últimas. Las comunidades eclesiales en la retaguardia han visto cómo disminuía el número de sus miembros; pero, al mismo tiempo, se ha producido un notable fortalecimiento de la solidaridad, sobre todo a la hora de ayudar a las personas desplazadas y apoyar a quienes prestan servicio militar. En las comunidades ortodoxas, han surgido algunas tensiones, ya que los vínculos históricos con Moscú ahora se perciben a menudo como una desventaja.

En las zonas de guerra, según la información disponible, las fuerzas rusas no toleran a las confesiones cristianas y a las personas bajo la jurisdicción de la jerarquía ortodoxa con sede en Kiev ni sus actividades en los territorios ocupados. Los edificios religiosos han sido ampliamente destruidos, y las iglesias ortodoxas no son una excepción. En muchos lugares, las comunidades han sido prácticamente erradicadas. Una parte importante de la infraestructura religiosa se ha visto completamente devastada.

Lo que une a todas las comunidades cristianas y a otras organizaciones religiosas es el anhelo compartido de que termine la guerra y el compromiso de orar por la paz. Esta oración común por la paz nos une en la protección de la vida humana y de la creación.

¿Cómo mantiene viva su fe en medio de toda esta violencia y sufrimiento?

Obispo Sándor Zán Fábián: El sufrimiento prolongado y la vulnerabilidad llevan a la gente a hacerse preguntas profundas: ¿por qué nos está pasando esto? La desilusión con los poderes mundanos, los intentos fallidos de poner fin a la guerra y las deficiencias del liderazgo político han llevado a muchas personas a volverse hacia Dios. En los momentos de dolor y adversidad, la gente se siente más inclinada a orar. 

Nosotros mismos hemos llegado a la conclusión de que nuestra fe y nuestra esperanza reposan, en última instancia, solo en Dios. Hoy a menudo decimos: no somos nosotros quienes mantenemos la fe, sino la fe la que nos sostiene a nosotros.

¿Cuán importante es hoy la unidad entre las iglesias de Ucrania? ¿Qué las une?

Obispo Sándor Zán Fábián: La unidad entre las comunidades eclesiales es de gran importancia. Uno de los pilares fundamentales de la resiliencia ucraniana reside en la tolerancia entre las iglesias y los creyentes, el anhelo compartido de paz y el respeto por el valor de la vida humana. La libertad religiosa de la que hemos disfrutado en las últimas décadas es un valor esencial que todas las confesiones buscan preservar y siguen defendiendo. A pesar de nuestras diferencias, esta libertad nos une.

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UCCRO members meeting with the President of Ukraine

Reunión de los miembros del Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas con el presidente de Ucrania Volodímir Zelensky el 14 de abril de 2026.  Photo: Office of the President of Ukraine, www.president.gov.ua

Hace unos meses, fue nombrado presidente del Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas. ¿Cuáles son sus planes y cuáles considera que actualmente son las tareas principales?

Obispo Sándor Zán Fábián: Entre nuestras responsabilidades, considero que es especialmente importante destacar los acontecimientos públicos significativos. Un ejemplo es el Día Nacional de Oración, durante el que los defensores de Ucrania y los miembros del Parlamento se unen en la oración por la paz, por la seguridad de quienes sirven en las fuerzas armadas, por la recuperación de los heridos y por el consuelo de las viudas y los huérfanos. 

Mantener el diálogo con la Oficina Presidencial también es vital para fortalecer a los creyentes en Ucrania. La comunicación entre las instituciones estatales y las comunidades religiosas es de gran valor, y creo que esta cooperación a alto nivel debería continuar en el futuro, para garantizar que la misión espiritual y el compromiso social de las iglesias reciban el reconocimiento que merecen.

Al mismo tiempo, creo que el trabajo más importante es aquel que a menudo pasa desapercibido: el servicio espiritual y social diario. Esto implica apoyar a los soldados gravemente heridos, ayudar a sus familias y cuidar de los niños huérfanos y las viudas que dependen de la ayuda pública y de la solidaridad de las comunidades religiosas. De cara al futuro, también veo la necesidad de iniciativas legislativas que, tras el fin de la guerra, garanticen oportunidades justas para los veteranos de guerra con discapacidad y las familias que hayan perdido a seres queridos.

¿Cuáles son las formas más importantes en que las iglesias y los cristianos pueden apoyar al pueblo y las iglesias de Ucrania?

Obispo Sándor Zán Fábián: A nivel espiritual, considero que la oración es esencial. Quienes oran aprender a valorar la paz, se esfuerzan por preservarla allí donde existe, y trabajan activamente para crearla. Esta vocación se refleja en las palabras de Jesús: “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. 

Hay muchas maneras de expresar la solidaridad con el pueblo de Ucrania, y cada forma de apoyo es importante. Por ejemplo, las iglesias y los cristianos de todo el mundo pueden contribuir a través de programas que facilitan el acceso a prótesis o creando fondos para apoyar la educación de niños y niñas huérfanos o parcialmente huérfanos. Estas necesidades no son solo preocupaciones relacionadas con la posguerra; han sido urgentes a lo largo de los últimos años y siguen siéndolo hoy en día. En el futuro, la restauración y reconstrucción de los edificios religiosos también supondrá un gran reto para todas las iglesias de Ucrania.

Les agradecemos sus continuas oraciones y su apoyo tanto espiritual como material. Espero sinceramente que pronto se restablezca la paz en Ucrania, en Rusia y entre todas las naciones en conflicto. Que crezca la compasión en el mundo y que disminuyan la indiferencia y la injusticia. Que Dios Todopoderoso escuche nuestras oraciones y, con su poder creador, traiga la paz donde más se necesita.

“Queremos hacer todo lo posible para que el mundo no se olvide de Ucrania” (comunicado de prensa del CMI, 21 de abril de 2026) (en inglés)

Más información sobre el Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas

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Bishop Sándor Zán Fábián preaching in the church

El obispo Sándor Zán Fábián de la Iglesia Reformada de Transcarpatia, presidente del Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas.

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