Image
A multicultural group of Bossey students
Fotografía:

La Rev. Dra. Simone Sinn, docente y decana académica de Bossey, explicó que el evento brindaba a los estudiantes una oportunidad única de vincular sus estudios académicos con áreas programáticas clave de la labor del CMI junto a las iglesias miembros y los asociados de la sociedad civil. “Durante la semana, los estudiantes debatieron sobre la manera en que la colaboración ecuménica puede reforzar la autonomía y la solidaridad”, afirmó.

Ampliar horizontes
La estudiante de Bossey, la Rev. Agnes Souisa, de la Iglesia Protestante de las Molucas, describió el evento como una oportunidad maravillosa. 

“A través del trabajo de los programas del CMI podemos acercarnos a los problemas de las iglesias de todo el mundo”, dijo; “podemos entender las formas en que el CMI desempeña su misión a nivel comunitario”.

Souisa, una de los treinta y tres estudiantes de Bossey, contó que había conocido a personas que trabajan entre bastidores en el CMI y en sus organizaciones asociadas. 

“Se siente el espíritu de unidad y solidaridad, el espíritu del ecumenismo”, contó; “se puede apreciar una comunidad viva y amorosa”.

En calidad de estudiante de Bossey, Souisa cree en el proceso de caminar, orar y trabajar juntos. “El CMI ha establecido contactos y relaciones de calidad, tanto interna como externamente”, dijo. “Esperamos que así siga, porque es importante para nosotros, quienes aún asumimos la misión de Dios”.

Otro estudiante, el Rev. Abel Nemuel Lamido, de la Iglesia Metodista Unida de Nigeria, dijo que la semana le había resultado muy interesante y que le había abierto los ojos. “Los conocimientos que he recibido han ampliado mis horizontes y me han llevado a emprender acciones para contribuir a hacer del mundo un lugar mejor para todos”, dijo Lamido. 

El estudiante Arnold Swai, de la Iglesia Evangélica Luterana de Tanzanía, dijo que la semana le había dado la oportunidad de adquirir una comprensión amplia de la peregrinación ecuménica. “Se abordaron numerosos temas a través de las distintas ponencias”, contó Swai. “Por mencionar algunos, analizamos el panorama ecuménico, hablamos sobre formas de abrir espacios para la misión desde los márgenes, sobre nuestra promoción de la justicia ambiental, la justicia de género, los derechos de la infancia y el discipulado”.

 

Image
a woman looking at a wall of posters
Fotografía:

El foco en la justicia climática
La estudiante Amongla Longchar, de la Iglesia Bautista de Nagaland (India), reflexionó sobre la percepción de Cristo en este mundo polarizado. “La pandemia de COVID-19 ha afectado tanto al mundo, que todo el cosmos se está quejando”, dijo Longchar. “¿Se escucharán las voces de aquellos a quienes nunca se escucha?”

La estudiante Priya Acharya, de la Iglesia Evangélica Luterana Jeypore (República de la India), explicó que durante la semana se habían abordado conceptos esenciales del panorama ecuménico. “Tratar a otras personas con dignidad significa tratarlas como nos gustaría que nos trataran a nosotros”, dijo Acharya. “El cambio climático está alterando los patrones climáticos, lo que produce eventos climáticos extremos, impredecibilidad de la disponibilidad de agua, y con ello la escasez y la contaminación de los suministros de este recurso”.

Dado que la semana Week of Focus se celebró durante la misma semana que la COP26, el Dr. Manoj Kurian, coordinador de la Alianza Ecuménica de Acción Mundial del CMI, habló con los estudiantes de Bossey sobre las graves consecuencias del cambio climático para la seguridad alimentaria.

“La forma en que nos relacionamos entre nosotros, con el medio ambiente y con la comida, puede romper esta viciosa espiral descendente”, dijo. “Lo que comemos, lo que bebemos, el origen de esos alimentos y bebidas, los métodos que usamos para cultivar o para criar ganado, nuestra forma de evitar el desperdicio de alimentos y las políticas que guían y gobiernan nuestros sistemas alimentarios; todo tiene una profunda influencia en nuestra capacidad para lograr la justicia climática”.

La directora del departamento de comunicación del CMI, Marianne Ejdersten, contó a los estudiantes que el CMI inspira e invita a sus iglesias miembros y asociados ecuménicos a trabajar juntos. “El CMI debe ser un catalizador del cambio hacia un mundo que gire en torno a la justicia y la paz”, les dijo Ejdersten. “Su forma de comunicarse debe ser un reflejo de esa aspiración”.

“La comunicación del CMI debe tener la participación y la esperanza como valores esenciales”, agregó. “Concretamente, nuestra tarea consiste en infundir esperanza en un mundo distinto con más dignidad humana”, resumió. “El igual valor de todas las personas es un aspecto esencial de la cultura del CMI”.

El Rev. Dr. Risto Jukko, director de la Comisión de Misión Mundial y Evangelización del CMI, afirmó que, tanto para los estudiantes de Bossey como para el personal del CMI, la semana Week of Focus era una forma relevante de participar en una interacción mutuamente beneficiosa. “Este evento pone de relieve que el CMI es una comunidad viva y amorosa de iglesias que buscan juntas la unidad visible y dan testimonio cristiano de la paz, la justicia y la vida”, dijo. “De esta manera, la semana refuerza la confianza y fomenta la creación de relaciones, tan importantes hoy”.

Este año, Bossey, el “laboratorio vivo del ecumenismo”, como se le denomina cariñosamente, celebra su 75º aniversario. El Instituto Ecuménico espera recibir solicitudes de inscripción para el año académico 2022-2023. El plazo para enviar las solicitudes es el 30 de noviembre de 2021. 

Los estudiantes de Bossey reflexionan sobre si el racismo es una cuestión de fe -(comunicado de prensa del CMI del 6 de noviembre de 2021) (en inglés)