World Council of Churches

Una comunidad mundial de iglesias que buscan la unidad, el testimonio común y el servicio

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El CMI y el movimiento ecuménico

El CMI y el movimiento ecuménico

"Oikoumene" por Sadao Watanabe

No es posible hablar del Consejo Mundial de Iglesias sin hablar del movimiento ecuménico, en el que se forjó y del que es un importante instrumento


El Consejo Mundial de Iglesias nació de la fusión de dos anteriores movimientos por la unidad de la Iglesia: el movimiento de Fe y Constitución, centrado en las cuestiones de doctrina que dividen a las iglesias, y el movimiento de Vida y Acción, que fomentó la colaboración de las iglesias en la acción social.

Su decisión de unirse en un órgano cuyos miembros serían las iglesias respondió a un llamamiento en favor de la formación de una "liga de iglesias" que hizo, en 1920, el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla "a las iglesias de todo el mundo".

El Consejo Misionero Internacional, que representaba una corriente aún más antigua en favor de la unidad de los cristianos, se fusionó oficialmente al CMI en 1961. Diez años más tarde, el Consejo Mundial de Educación Cristiana, que se enraíza en el movimiento de escuelas dominicales del siglo XVIII, también pasó a formar parte del Consejo. Gran parte de la energía que impulsó la unidad de los cristianos a comienzos del siglo XX tiene su origen en los movimientos de jóvenes y estudiantes.

El CMI comparte la responsabilidad de hacer fructificar el legado del movimiento ecuménico con todos los que se esfuerzan por promover la unidad de la Iglesia y reunir a los cristianos para participar juntos en la obra de curación de Dios de toda la creación:

  • los consejos de iglesias locales, nacionales y regionales;
  • las organizaciones de iglesias de una única familia o tradición;
  • las organizaciones que representan una comunidad ecuménica particular o que sirven a un objetivo o ministerio en especial;
  • las comunidades y los movimientos cristianos menos estructurados;
  • las iglesias que no son miembros del CMI, pero que aceptan el llamamiento que han recibido de hacer visible la unidad de la Iglesia.