World Council of Churches

Una comunidad mundial de iglesias que buscan la unidad, el testimonio común y el servicio

Usted está aquí: Inicio / Documentación / Calendario de oraciones / Irán, Irak, Siria

Irán, Irak, Siria

Estamos agradecidos por: la resiliencia de las personas que permanecen en Siria, Irak e Irán, a pesar de las amenazas y la violencia constantes; la ayuda y la asistencia prestada a tantas personas; quienes han creado un nuevo hogar para los refugiados que han huido de esos países; aquellos que han trabajado sin descanso por la paz, la justicia y la reconciliación.
Irán, Irak, Siria

Irak, 2017.

07 - 13 de enero de 2018

INTERCESIONES

Estamos agradecidos por:

  • la resiliencia de las personas que permanecen en Siria, Irak e Irán, a pesar de las amenazas y la violencia constantes;
  • la ayuda y la asistencia prestada a tantas personas;
  • quienes han creado un nuevo hogar para los refugiados que han huido de esos países;
  • aquellos que han trabajado sin descanso por la paz, la justicia y la reconciliación.

Oramos por:

  • un fin a la violencia que atormenta estos campos de batalla de las potencias mundiales;
  • que aparezcan líderes políticos en estos países que busquen la paz, el bien común y el respeto de los derechos humanos de todas las comunidades;
  • que la comunidad internacional insista en establecer políticas que conduzcan a una paz aceptable y justa para todas las partes implicadas;
  • una mejor disposición para recibir a los desplazados o a quienes huyen de estas tierras en una búsqueda desesperada de seguridad y bienestar.

 

ORACIONES

Letanía para Iraq

Por que haya paz duradera en esta antigua tierra –
Señor, escúchanos.
Por que todas las autoridades tengan sabiduría y compasión –
Señor, escúchanos.
Por que el consuelo llegue a las familias separadas o apesadumbradas –
Señor, escúchanos.
Por la liberación de los cautivos –
Señor, escúchanos.
Por que haya seguridad para las comunidades de minorías —
Señor, escúchanos.
Por el alivio para los fatigados y la curación para los enfermos –
Señor, escúchanos.
Por la permanente fidelidad de las antiguas iglesias de esta tierra –
Señor, escúchanos.
Por la firmeza de espíritu para los pequeños grupos cristianos –
Señor, escúchanos.
Por el mutuo enriquecimiento y apoyo de aquellos que son de tradiciones cristianas
diferentes –
Señor, escúchanos.

A Ti, Señor de todas las cosas, te reconocemos y aceptamos;
A Ti, Señor Jesús, te glorificamos;
Porque Tú eres la vida de nuestros cuerpos
y el Salvador de nuestras almas.

La respuesta en la letanía y este himno provienen de una liturgia caldea. El antiguo himno cuya tradición celebra a Cristo fuente de resurrección en todas las situaciones de muerte y penurias. (en: With All God’s People, p. 21 + 22)

Oración de alabanza
Cristo se ha revelado entre nosotros.
Él quien es Dios está sentado aquí.
Ha sonado la voz de la paz.
Se ha dado la orden del saludo sagrado.
La iglesia se ha convertido en una única alma.
Se ha dado el beso como un enlace pleno.
Se ha retirado la adversidad
Y se ha repartido el amor entre nosotros.
Ahora, Oh, ustedes los ministros, alzando su voz
Alaben al unísono
A la Divinidad unida
Al que Serafín alaba.

(The Sacred Music and the Divine Liturgy of the Armenian Apostolic Church, Enviado por un miembro de la Iglesia Apostólica Armenia, Irán)

Oración de lamentación
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre—
Que sea sagrado nuevamente.
Te pedimos, ante tu presencia,
Y recordando tus promesas—
Con tus propias palabras, Señor Dios, lo declaramos:
Siria es tu pueblo, Iraq es tu obra.
Sin embargo nuestros corazones se han apagado.
Estamos oprimidos.
Necesitamos ver tu amor y perdón.

Como necesitamos tu consuelo ahora—
Necesitamos conocer tu amor ahora más que nunca.
¿Cuánto tiempo, Oh Señor?
¿Cuánto tiempo vas a dejar a tu pueblo
en este estado de debilidad, en este  hoyo de maldad?
¿Cuánto tiempo dejarás la labor de tus manos,
y dejarás que las perversiones del mal florezcan?
¿Cuánto tiempo tendremos que estar desconectados de nuestros seres queridos?
¿Cuánto tiempo seremos extraños entre los vivos?
Ten piedad de nosotros, Oh Dios, ten piedad.
Ten piedad de los hijos de tus hijos,
Ten piedad de aquellos que declaran tu sagrado nombre.

Perdona todos nuestros pecados, calla nuestro suspiros,
Y trae de nuevo la alegría de tu salvación a nuestras bocas.
Perdona nuestra complicidad con cualquier opresión,
y nuestros años de hambruna espiritual y miedo incrédulo
Perdónanos, perdona a nuestros padres y madres,
Perdona a nuestros amigos y dirigentes, perdona a nuestros enemigos.
Derrama tu Espíritu ahora, Oh Señor—como está en los cielos,
que venga tu reino.

Danos fe en lugar de titubeo, alimenta nuestras esperanzas,
y deja que la tierra vea tu gloria renovada.
Haz lo que no podemos pedir o imaginar,
Y trae una sanación real y duradera a nuestra tierra.
Abre los ojos de los ciegos, ahora,
Y envía vergüenza y arrepentimiento a los corazones de los culpables.
Sana el espíritu de tus iglesias,
Y deja que se recuerde a tus fieles correctamente.
Haz que se conozca el nombre de Cristo,
Y deja que su luz traiga la mañana a nuestra noche.

Que seas para nosotros, Oh Dios, como lo fuiste  
para los israelitas en el Éxodo, y en el desierto del Sinaí.
Para que puedan crecer jardines de paz en estos desiertos de guerra,
Y que se eleve en lo alto tu nombre.
En nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo
Oramos esto—
Un Dios alabado por los siglos y siglos.
Amén

(por Naji Umran)

CANTO