Historia de Fe y Constitución

- Quinta conferencia mundial, Santiago de Compostela, España, 1993
El movimiento de Fe y Constitución presta servicios a las iglesias invitándolas al diálogo teológico como medio para superar los obstáculos y abrir nuevas vías hacia la manifestación de la unidad que se les ha dado en Jesucristo.
Junto con el movimiento Vida y Acción y el Consejo Misionero Internacional, el movimiento Fe y Constitución configuró la primera fase del movimiento ecuménico moderno entre 1910 y 1948. Poco después de la celebración de la conferencia misionera mundial de 1910 en Edimburgo, la convención de 1910 de la Iglesia Episcopal Protestante (Anglicana) en los EUA decidió “nombrar una comisión mixta que organizara una conferencia para examinar cuestiones relacionadas con Fe y Constitución”.
Varias otras iglesias aprobaron resoluciones similares, pero la responsabilidad de la preparación de la prevista conferencia mundial recayó sobre la recién nombrada comisión hasta 1920. En dicho año se celebró en Ginebra una reunión preparatoria de la conferencia mundial prevista sobre Fe y Constitución. Bajo la dirección de Charles H. Brent, fue ésta la primera ocasión en la que casi 80 iglesias representadas intercambiaron sus posiciones respectivas en relación con la unidad cristiana y crearon un comité de continuación internacional e interconfesional.
Tras otros preparativos, la primera conferencia mundial sobre Fe y Constitución se celebró en 1927 en Lausana. Más de 400 participantes, en representación de 127 iglesias ortodoxas, anglicanas, de la reforma y libres, se reunieron bajo la dirección de Brent “para comprobar el nivel evidente de acuerdos fundamentales dentro de la conferencia y los graves puntos de desacuerdo que persistían”.
Este método comparativo siguió aplicándose en la segunda conferencia mundial (1937), celebrada en Edimburgo. De nuevo, se reunieron más de 400 participantes, en representación de 122 iglesias y, bajo la presidencia de William Temple, pudieron aclarar varios conceptos de la unidad de la iglesia. Acordaron también, pese a enfrentarse con cierta oposición, unir Fe y Constitución con el movimiento Vida y Acción “para formar un consejo de iglesias”, decisión que llevó a la formación del CMI en 1948.
Después de 1948, las tareas del movimiento Fe y Constitución fueron realizadas por la comisión de Fe y Constitución dentro del CMI. Bajo la dirección de Yngve Brilioth, la nueva comisión celebró la tercera conferencia mundial sobre Fe y Constitución (1952) en Lund, Suecia, y pasó de utilizar el método comparativo a emplear una forma de diálogo teológico que afronta las cuestiones controvertidas desde una base bíblica y cristológica común. Oliver Tomkins presidió la cuarta conferencia mundial celebrada en 1963 en Montreal, Canadá.
Después de un intervalo más largo, en 1993 se celebró la quinta conferencia mundial en Santiago de Compostela, España. Presidió la conferencia Mary Tanner, quien destacó la futura labor de Fe y Constitución dentro del tema programático “Hacia una Koinonia de Fe, Vida y Testimonio”.
Estructura, métodos y miembros
La comisión de Fe y Constitución, integrada por 120 miembros, que se reúne cada tres o cuatro años, es el foro teológico más representativo del mundo. Según sus estatutos, su finalidad es “proclamar la unidad de la iglesia de Jesucristo y llamar a las iglesias a obrar por la unidad visible de una sola fe y una sola comunión eucarística expresada en el culto y en la vida común en Cristo, para que el mundo pueda creer”. Los estatutos prevén que puedan participar como miembros de la comisión los representantes de iglesias que no son miembros del CMI, destacando así el carácter de movimiento de Fe y Constitución. Una junta directiva (30 miembros) supervisa la labor continua de Fe y Constitución que realiza su secretaría con sede en Ginebra.
Desde 1948, las reuniones de la comisión han sido la expresión más importante de la labor de Fe y Constitución. En ellas, se han emprendido proyectos de estudios que se realizaron por medio de consultas internacionales y de grupos de redacción más reducidos. Los resultados de estos estudios han sido recibidos o formulados en las reuniones de la comisión. Ha sido cada vez mayor el número de iglesias, organizaciones y comisiones ecuménicas e institutos, así como de personas interesadas, que han participado en los estudios de Fe y Constitución, lo que ha hecho que la base y la participación sean mucho más amplias.
La composición de la comisión ha cambiado considerablemente desde 1948. El porcentaje bastante reducido de miembros ortodoxos y de representantes de las iglesias de África, Asia y América Latina ha aumentado a más del 20% y del 40%, respectivamente. Las mujeres, que anteriormente estaban prácticamente ausentes de la comisión, representan ahora casi el 30% de sus miembros. Desde 1968 la Iglesia Católica Romana está representada oficialmente por 12 miembros y participa activamente en todos los estudios de Fe y Constitución. Los Moderadores de la comisión han sido: Brilioth (1947-57), Douglas Horton (1957-63), Paul Minear (1963-67), H.H. Harms (1967-71), John Meyendorff (1971-75), Nikos Nissiotis (1975-83), John Deschner (1983-91), Mary Tanner (1991-98) y David Yemba (1998 ).
Temas y realizaciones
Desde 1910, el movimiento y la comisión de Fe y Constitución se han ocupado de una amplia gama de cuestiones teológicas: comprensión y práctica del bautismo, la eucaristía y el ministerio ordenado; la iglesia y conceptos de su unidad; intercomunión; escritura y tradición; función y significado de los credos y confesiones; ordenación de mujeres; influencia de los llamados factores no teológicos en los esfuerzos en pro de la unidad de la iglesia.
Junto a estas cuestiones controvertidas, Fe y Constitución ha tratado cada vez más otros temas que son objeto de preocupación común para las iglesias o son fundamentales para expresar su comunidad ya existente: culto y espiritualidad (p. ej. la comisión prepara junto con el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los cristianos, el material para la Semana de oración por la unidad de los cristianos), la esperanza cristiana para hoy, y la interrelación entre los diálogos bilaterales y multilaterales (desde 1978 la comisión ha organizado nueve reuniones del foro sobre conversaciones bilaterales).
La comisión sigue prestando servicios a las iglesias unidas y en vías de unión organizando consultas periódicas para ellas y publica semestralmente “Survey of Church Union Negotiations”. Desde 1982, la labor de Fe y Constitución se conoce más que nunca gracias al proceso de debates y recepción, de una amplitud e intensidad sin precedentes, realizado en conexión con su documento de 1982 Bautismo, Eucaristía y Ministerio (BEM). Este proceso continúa y Fe y Constitución abordará algunos de los principales puntos críticos planteados en las casi 200 respuestas oficiales de las iglesias al llamado texto de Lima en el marco de un estudio eclesiológico completo sobre “La Iglesia como Koinonia”, que constituyó el centro integrador de los trabajos de Fe y Constitución iniciados en 1994.
Dentro del movimiento ecuménico en general y como parte de la estructura del CMI, la comisión de Fe y Constitución considera que su tarea consiste en un esfuerzo teológico concentrado para ayudar a las iglesias a superar las diferencias doctrinales que las dividen, compartir sus diversas intuiciones teológicas y formas de vida como fuente de renovación recíproca y reapropiarse de su tradición apostólica común y expresarla. Todos estos esfuerzos tienen como objetivo la manifestación de la unidad visible de la iglesia de Jesucristo. En su camino hacia la consecución de este objetivo, las iglesias están llamadas a ser un signo creíble y un instrumento del plan de Dios para la salvación y transformación de la humanidad y de toda la creación. Con este compromiso, Fe y Constitución ha aportado una notable contribución al cambio radical de las relaciones entre las iglesias y a los muchos pasos que se han dado para expresar su unidad plena (o, al menos, cada vez mayor).
Este artículo de Günther Gassmann apareció en la segunda edición del Dictionary of the Ecumenical Movement, publicada por el CMI en 2002.


