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Áreas de estudio

Durante el siglo XX, Fe y Constitución exploró varias cuestiones que las iglesias habían identificado como fundamentales para su propia identidad, haciéndolas diferentes de otras comunidades. Estas cuestiones eran la naturaleza de la gracia, la comprensión de los sacramentos, bautismo, eucaristía, ministerio, la naturaleza de la Iglesia, cuestiones de intercomunión.

Todas estas cuestiones y muchas otras vinieron a ser mojones fronterizos. Definieron a cada comunidad frente a las demás y evitaron el impulso de negociar la frontera y mirar más allá de los parámetros del paisaje conocido por cada comunidad. Actualmente, Fe y Constitución sigue explorando las siguientes cuestiones fronterizas:

Ecclesiología

Desde la Asamblea de Harare, Fe y Constitución ha explorado varias cuestiones que han surgido de nuestro trabajo previo y de las percepciones de las iglesias respecto a las cuestiones de las que hay que tratar antes de avanzar hacia la comunión, esto es, traspasar sus propias fronteras.

Quedó claro, según las 180 respuestas de las iglesias al documento de Lima "Bautismo, Eucaristía y Ministerio" (BEM), que había una percepción de que en BEM estaba patente una comprensión eclesiológica subyacente de la naturaleza de la Iglesia. Se recomendó pues encarecidamente que Fe y Constitución estudiara la naturaleza y la finalidad de la Iglesia en el período siguiente a BEM y siguiente a la Quinta Conferencia Mundial sobre Fe y Constitución en Santiago de Compostela (1993).

La Comisión inició un estudio de eclesiología y redactó un proyecto de texto. La metodología utilizada consistió en tratar de determinar teológicamente la naturaleza y la finalidad de la Iglesia y de identificar las cuestiones, presentadas en cuadros, que definen el límite o frontera. Tales cuestiones han llegado a ser consideradas como no negociables o difíciles de negociar antes de que las iglesias puedan entablar relaciones de comunión plena o unidad

Este método de trabajo, que supone una vuelta a los recursos bíblicos y teológicos subyacentes a los desacuerdos ulteriores, se inspira en los métodos utilizados en BEM, donde a. Al ir a las raíces bíblicas se hicieron distinciones que permitieron a las iglesias ir más allá de sus percepciones recíprocas y negociar las fronteras. Tales distinciones fueron, por ejemplo, las establecidas entre episkopé y episcopado, o entre sucesión apostólica y tradición apostólica, o el énfasis en la anamnesis y la recuperación de la tradición de estudios bíblicos, lo cual abrió la posibilidad de un mayor acuerdo sobre cuestiones como el sacrifico de Cristo y la presencia de Cristo en la eucaristía.

Terminada la primera redacción del documento "Naturaleza y finalidad de la Iglesia" (Documento nº 181 de Fe y Constitución), se envió a las iglesias, comisiones teológicas, consejos de iglesias y otros órganos pertinentes para que formularan observaciones iniciales. Se han recibido unas 40 respuestas, y el texto está en proceso de revisión. Las observaciones han sido sustanciales y útiles, y la nueva redacción está muy avanzada. Aunque resultó evidente un desequilibrio geográfico y confesional en las respuestas, se han tomado medidas para corregirlo. Nuestra atención se dirige en gran medida a proponer maneras de superar algunas de las cuestiones señaladas como intratables.

Durante el proceso de nueva redacción se estimó que había ciertas cuestiones necesitadas de examen, que tal vez habían sido insuficientemente tratadas en el documento anterior y requerían una investigación en sí mismas. Se dispuso pues una serie de cuatro consultas durante este período 1999-2004, empezando por : una consulta sobre "Eclesiología y Misión" con colegas de la Comisión de Misión Mundial y Evangelización;
- La segunda cuestión era "¿Tiene la Iglesia naturaleza sacramental?";
- la tercera consulta versó sobre "Autoridad y enseñanza autorizada", y
- una cuarta consulta consideró la cuestión "Ministerio y ordenación en la comunidad de mujeres y hombres en la Iglesia".

Bautismo

La segunda cuestión fronteriza es la del bautismo. Bautismo en la muerte y resurrección de Cristo es bautismo en una realidad que es tanto particular como universal. Sin embargo, para cada iglesia es difícil asumir el reconocimiento del bautismo de la otra. Persisten aún viejas tensiones entre los que bautizan sobre la base de una confesión personal de fe y los que bautizan a niños; entre los que ven el bautismo como un acontecimiento de una sola vez y los que lo ven como típico de la totalidad de la vida cristiana.

El trabajo anterior de BEM llevó a varias iglesias a entablar nuevas relaciones, por ejemplo Porvoo, Meissen, Formula of Agreement, Waterloo, etc. En estos casos está muy claro que la sección de BEM sobre Bautismo puso una base para el reconocimiento recíproco de cada cual como miembro y como iglesia. Algunas iglesias unidas o en vías de unión han incorporado múltiples prácticas bautismales en las congregaciones, como también lo han hecho algunas asociaciones ecuménicas locales.

Además, varios factores han favorecido el aumento del bautismo de adultos, incluso en las iglesias que practican el bautismo de niños. Se ha llegado así a una nueva situación en la que el bautismo de adultos es una realidad más presente en todas las iglesias.

¿Seremos capaces de construir sobre este trabajo y extender a ese impulso el reconocimiento mutuo de cada uno cruzando así las fronteras?

Hermenéutica

Todas las iglesias aceptan que su teología y su entendimiento tienen sus raíces en la Escritura y en el empeño persistente de las comunidades cristianas por interpretar la Escritura. Un importante acuerdo sobre Escritura y Tradición se alcanzó en la Cuarta Conferencia Mundial sobre Fe y Constitución en Montreal (1963). Y sin embargo es precisamente sobre la base de la interpretación y de la incapacidad para llegar a interpretaciones comunes como las fronteras siguen fijas y cada comunidad se define frente a las demás. De ahí que en el último período se haya realizado una exploración sobre hermenéutica que ha conducido a la publicación de un informe titulado "Tesoro en vasijas de barro" (Documento de Fe y Constitución Nº 182).

Se está continuando esta obra con el propósito de considerar la Escritura y la Tradición y la hermenéutica de la confesionalidad y de explorar la cuestión de la tradición oral y los símbolos. La interpretación de las iglesias no es tan solo una interpretación verbal o una articulación en palabras del Evangelio. Es también una interpretación manifestada en símbolos, gestos, palabras, culto, música. ¿En qué medida estos factores nos hacen avanzar hacia una hermenéutica de comunión? ¿En qué medida delatan la existencia de mojones fronterizos?

Antropología teológica

En la asamblea de Harare de 1998 se pidió a la Comisión de Fe y Constitución las cuestiones de antropología teológica con la esperanza de ofrecer un marco teológico para plantear las cuestiones de identidad comunitaria, sexualidad humana, personas discapacitadas y bioética.

Se ha proyectado una serie de consultas centradas en la naturaleza de la persona humana a imagen de Dios, especialmente en atención a los retos que las actuales novedades sociales y científicas plantean a la comprensión de la identidad humana.

Se trata de examinar la Imago Dei con miras a llegar a un entendimiento común de manera que las iglesias, al abordar cuestiones éticas y teológicas, puedan aceptar un marco en el que los seres humanos sean tratados no como objetos sino como sujetos.

 

Identidad étnica, identidad nacional y búsqueda de unidad

Ya en la reunión de su Comisión Permanente en Budapest (1989) Fe y Constitución decidió explorar la cuestión de la identidad étnica, la identidad nacional y la unidad de la Iglesia. Estaba claro que los conflictos en todo el mundo tienen más relación con conflictos étnicos internos que con conflictos internacionales.

Las iglesias se encuentran en diferentes bandos de estos conflictos étnicos en particular. Es muy posible que esto sea resultado de los acuerdos de cortesía concertados a principios de siglo por los cuales una iglesia convenía las iglesias convenían en tener una presencia misionera en una zona específica y el mapa de Asia y África se repartía, por así decirlo, entre iglesias que, las cuales no entrarían en competencia sino que corresponderían a pueblos particulares con un espíritu de cooperación.

Las iglesias utilizan diferentes tipologías para explorar las distintas experiencias de sus comunidades: por ejemplo, la tipología del exilio frente al pacto, la tipología de la víctima frente al amo, la cuestión de la tierra. ¿Ha de pertenecer la tierra a un pueblo? ¿Se da la tierra a un pueblo para que la administre, y qué significa esto para las relaciones?

El estudio de Identidad Étnica ha llevado a colaborar con consejos de iglesias en situaciones de conflicto, en particular en Fiji, Sri Lanka, Sudán y un instituto ecuménico en Irlanda.

El escándalo de la situación de inmersión de las iglesias en comunidades en conflicto es que el Evangelio queda cautivo. Los paradigmas del Evangelio marcan las fronteras. ¿Cómo pueden superarlas las iglesias? El proyecto se seguirá desarrollando mediante dos consultas con especialistas bíblicos, teólogos y sociólogos que examinarán el nacionalismo, la etnicidad y la unidad desde sus propias perspectivas, pero también en interacción con los estudios locales de los propios interesados.

Culto

Parte central de la labor de Fe y Constitución ha sido una exploración de la naturaleza del culto. Este estudio se centra actualmente en la cuestión del bautismo, pero antes se ha tratado De considerar básicamente el bautismo se ha pasado al estudio de la eucaristía, y de la naturaleza del culto. Progresivamente, al incorporarse el Con la llegada de un consultor de culto al Equipo de Fe y Constitución en los años noventa medios, se ha desarrollado también la actividad de educar y ofrecer espacio para el intercambio de recursos litúrgicos entre iglesias de todo el mundo. Esto ha significado que el trabajo de la Comisión abarca el suministro de proporciona ahora materiales no tan solo para celebraciones ecuménicas sino para las iglesias en cuanto se esfuerzan por ir más allá de las fronteras y los horizontes de sus propias tradiciones cultuales. Se han organizado en consecuencia una serie de reuniones de trabajo sobre culto durante el último decenio. Se está construyendo u Un Centro de Recursos Litúrgicos en el que se presta atención a las formas en que las iglesias expresan su culto y han generado una tradición de culto ecuménico en común aprovechando cada una los recursos de las demás.

Junto con el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Fe y Constitución proporciona de los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Esto y la provisión de otros materiales de culto es quizá el aspecto más evidente en la vida de las congregaciones en que el propio CMI tiene una presencia y produce un efecto. Cada año un grupo local en un lugar determinado es invitado a preparar un proyecto, una serie de actos y servicios de culto para la octava de la Semana de Oración, que se somete después. El proyecto se somete a un amplio debate con representantes de Fe y Constitución y del Pontificio Consejo, y se establece finalmente un texto que se envía a las iglesias de todo el mundo para que lo adapten a su situación particular.

Despues de la Asamblea de Harare, ha funcionado una Comisión Especial para considerar la participación ortodoxa en el CMI. Varios de los asuntos identificados por la Comisión Especial se refieren a cuestiones examinados por Fe y Constitución: eclesiología, bautismo, oración en común. Al presentar su informe (2002), el Comité Central invitó a Fe y Constitución a seguir examinando estas cuestiones centrales que afectan tanto a las relaciones entre las iglesias como a la vida del propio CMI.