Diálogo y cooperación interreligiosos En los albores del siglo XXI, la religión juega un papel central en la vida pública y se ha convertido en una importante seña de identidad.
En nuestras sociedades, cada vez más plurales, se necesita más diálogo y cooperación interreligiosos si desean evitarse los conflictos religiosos.
Varias tradiciones espirituales y religiosas son una fuente de valores que puede garantizar una vida digna para todos; deben estudiarse más a fondo estas tradiciones.
Precisamos nuevas formas de entender la singularidad y el pluralismo; las personas debemos aprender a vivir nuestra fe con integridad mientras nos respetamos y nos aceptamos los unos a los otros.


