El CMI, en cuanto instrumento mundial de la unidad cristiana, facilita la comprensión teológica común de cuestiones fundamentales en la vida, la labor y las relaciones de iglesias, comuniones cristianas mundiales, asociados ecuménicos y ministerios especializados que trabajan en diferentes ámbitos.
En el pasado, el CMI ha desempeñado esta labor de distintas maneras. Ahora planea proveer una plataforma mundial en la que participen líderes religiosos, teólogos, especialistas en ética, sociólogos y activistas de diferentes partes del mundo.
La plataforma proporcionará un espacio para analizar e interpretar los principales desafíos al testimonio cristiano de las iglesias, sus ministerios y el movimiento ecuménico en el mundo de hoy. El objetivo es posibilitar el diálogo y el intercambio de diversas perspectivas más que llegar a textos de convergencia.
Tras un proceso de consulta en 2007 para determinar los temas objeto de estudio y reflexión, el grupo consultivo desarrollará su trabajo mediante correos electrónicos, conferencias telefónicas y reuniones organizadas junto con otras consultas regionales y mundiales. Se hará un esfuerzo especial para garantizar una participación notable de los jóvenes en el proceso.
A largo plazo, los asuntos debatidos y los resultados de estos debates serán ampliamente comunicados y se hará un seguimiento de los mismos en la labor programática del Consejo y del movimiento ecuménico más amplio.