Este proyecto brinda a mujeres de distintas tradiciones cristianas, regiones y edades la oportunidad de expresarse y compartir sus ideas de manera que puedan contribuir a la sociedad, el movimiento ecuménico y la búsqueda de la unidad.
Poniendo énfasis en la promoción de la mujer, ofrece un espacio para el diálogo creativo entre las distintas voces y experiencias de mujeres de todas las regiones y denominaciones y permite a las mujeres interpelar a las iglesias sobre preocupaciones prioritarias que afectan a su vida cotidiana. Esto se realiza en estrecha colaboración con otras labores del CMI sobre cuestiones como la mujer y la justicia económica, la violencia contra mujeres y niños, y las mujeres en un mundo de pluralidad religiosa.