CMI > Programas > El CMI y el movimiento ecuménico en el siglo XXI > Jóvenes y movimiento ecuménico

Miembros jóvenes del comité ejecutivo del CMI

De izquierda a derecha: Iyabo, Graham, Outi, Carmen, Nerissa

¡Conozca a los cinco miembros jóvenes del comité ejecutivo del Consejo Mundial de Iglesias! Las iglesias miembros de estas cinco personas las propusieron para formar parte del máximo órgano de gobierno del CMI en la 9ª Asamblea en Porto Alegre, Brasil, 2006. Esperamos ver los frutos de su tiempo, su talento y su energía al servicio del comité ejecutivo durante los próximos siete años.

Omowunmi Oyekola:

"E pele o!

(lo que significa en lengua yoruba: ¡Hola!)

Me llamo Omowunmi Oyekola. Vengo del estado Oyo, Nigeria.

Soy actualmente secretaria general nacional de la juventud en mi iglesia, y mantenemos varios diálogos entre jóvenes en mi país.

Mi iglesia es la Iglesia del Señor (Aladura) en el Mundo. He participado en algunos diálogos interreligiosos entre cristianos y musulmanes con estudiantes de diversas instituciones superiores en Nigeria y en algunos otros países africanos.

Algunas cuestiones que me interesan en el programa del CMI son el fomento de las relaciones a nivel popular entre diferentes denominaciones mundiales, y las diversas cuestiones de interés general como reconciliación y solución de conflictos en diversos niveles de crisis. Aprecio en particular la contribución del CMI en el continente africano.
Las personas que principalmente me han inspirado en el movimiento ecuménico son el Rev. Samuel Kobia y Philip Potter, quien empezó como miembro joven, igual que yo.

Vengo al CMI con ánimo de aprender como representante joven de África. Espero ser capaz de aprender de la experiencia de aquellos que nos han precedido y por mi parte ser capaz de ayudar al CMI a facilitar unas buenas relaciones con las bases populares de las iglesias africanas, especialmente con los jóvenes.

Las iglesias y el movimiento ecuménico pueden apoyar los programas de los jóvenes montando estructuras financieras en su apoyo y contribuyendo a nuestras diversas campañas en todo el mundo, en especial haciendo saber a los gobiernos que necesitamos su apoyo para realizar nuestros sueños, dándonos una oportunidad de ser escuchados."

Carmen Lansdowne

"Yo (¡Hola! en lengua heiltsuk)

Soy Carmen Lansdowne, de Vancouver, Columbia Británica, Canadá. Tengo 30 años y soy estudiante de tercer año en la Escuela de Teología de Vancouver (VST); pertenezco a la Iglesia Unida Ladner y a la Primera Nación Heiltsuk (Bella Bella, BC). Aspiro a ser ordenada en la Iglesia Unida del Canadá.

Durante mi primer año en la VST, participé en su Junta de Gobierno como representante de la Asociación de Estudiantes, en el Grupo Ejecutivo de la Asociación de Estudiantes de la VST, en el Comité Estudiantil de Extensión de la Iglesia Unida en la VST y en el Coro de la VST. Obtuve un Certificado de Estudios Cristianos en la VST en mayo de 2004, que incluía mi primer año de Estudios Denominacionales sobre administración y práctica de la Iglesia Unida. Fui también una de los dos estudiantes de primer año admitidos a una clase de teología pastoral de tercer año que incluía un viaje de 10 días a Guatemala en febrero de 2004. Mi interés por participar en el viaje de estudios a Guatemala derivaba de mi interés por los sistemas macroeconómicos y la forma en que la falta de libertad económica es perpetuada por la falta de libertad cívica, y viceversa.

Soy graduada en Historia del Canadá por la Universidad de Victoria. Cuando dejé la Universidad en 1997, trabajé como estudiante aprendiz en el programa de contabilidad en la firma multinacional contable KPMG LLP durante dos años. En la KPMG, formé parte del Grupo de Servicios Aborígenes, realizando auditorías de las cuentas financieras de las estructuras gubernamentales de las Primeras Naciones para informar al Departamento de Asuntos Indios y del Norte.

Salí de KPMG en atención a mi vocación por los estudios teológicos, y antes de ingresar en el seminario decidí ir al Japón para conocer la experiencia de vivir en otro país, y para decidir si tenía vocación para la docencia. Enseñé inglés en un instituto privado en la Prefectura de Shizuoka, Japón, durante quince meses. En la zona del Japón en que viví había una población brasileña del 12 al 17%, y mis amigos brasileño-japoneses fueron algunos de los contactos más estrechos que mantuve en el Japón.

En la Asamblea General en Porto Alegre, estuve como delegada juvenil y aborigen. Mi identidad como heiltsuk (uno de los pueblos indígenas del Canadá) es consustancial a mi personalidad. Mis experiencias de vida en otros países y de interactuar con otros pueblos –en especial con otros pueblos aborígenes y con jóvenes– son parte muy importante de mi identidad pastoral.

Mi esperanza es que las iglesias (¡todos nosotros!) empecemos a pensar fuera de la tele. Nos hemos dejado encerrar en una mentalidad de escasez que nos impide ver la gran abundancia de Dios en el mundo. A veces nos aferramos demasiado a la tradición, por temor a que lo desconocido no funcione; pero ¿dónde está entonces nuestra fe en Dios? Al mismo tiempo, creo que el ecumenismo tiene también un gran potencial para la pervivencia de las tradiciones del cristianismo que son vivificantes y afirman el espíritu.

Alguien que me ha inspirado es Marion Best (ex vicemoderadora entre Harare y Porto Alegre). Ha sido mi mentora personal de muchas maneras. Tengo también gran admiración por Gordon How (ex miembro también del comité central y perteneciente a mi iglesia) Konrad Raiser (quien facilitó mi estudio bíblico en Porto Alegre), así como por los escritos de Su Santidad Karekin I de Armenia.

Me siento llamada al trabajo de la Iglesia Unida en el contexto del Consejo Mundial de Iglesias por mi interés por la globalización y la macroeconomía. Espero ofrecer al CMI mucho entusiasmo. En el Comité Ejecutivo saben ya que nunca soy tímida en hablar claro.

Las iglesias y el movimiento ecuménico pueden apoyar a los jóvenes. Poned vuestro dinero donde están vuestras palabras, y enviad a vuestros mejores jóvenes, los más brillantes y entusiastas, a participar en todo tipo de encuentros ecuménicos. No basta convenir con las políticas del CMI en lo principal y negarse después a enviar a vuestros jóvenes enviando en cambio obispos o cualesquiera otras personas. Enviad a las personas de las podáis PENSAR o ESPERAR que serán obispos en el futuro. Si hemos de trabajar realmente para la unidad de los cristianos, hacia ella tenemos que avanzar con los actos y con el pensamiento, y las personas con 30 años o menos están sobradamente arraigadas en sus propias tradiciones para trabajar en ese sentido juntamente con quienes han participado largamente en el movimiento ecuménico. Podríamos tener algo que ofreceros a cambio."

Graham McGeoch


"A'right

Me llamo Graham. Pertenezco a la Iglesia de Escocia (iglesia de tradición reformada).
Mi experiencia ecuménica va desde ayudar a coordinar las celebraciones del día mundial del SIDA en mi ciudad, Glasgow, en los últimos años noventa hasta el trabajo voluntario sobre el VIH/SIDA en contextos de iglesias locales en Zimbabwe con la Iglesia Presbiteriana de África del Sur y la Iglesia de Cristo (iglesia africana independiente). También participé en las Peregrinaciones de Juventud de la Iglesia Católica Romana como representante de la Iglesia de Escocia

Mi deseo es que las iglesias hagan la profética “opción por los pobres”. Creo que los pobres son la buena nueva para nuestras iglesias y para el mundo. Dentro del movimiento ecuménico, entiendo que es importante escuchar y acompañar estos signos de los tiempos en nuestro seguimiento de Jesús.

Estudié teología en Brasil para mirar al mundo y a la iglesia desde el “reverso de la historia ". Ensanché mis horizontes y aprendí un nuevo idioma y una nueva cultura.

En cuanto a la inspiración ecuménica, no hay una figura singular que me inspire... salvo el pueblo de Dios. Veo en nuestras comunidades a muchas personas que viven la fe (ecuménicamente), y a veces a eclesiásticos que complican la vida en comunidad con la teología o los dogmas eclesiales. Es preciso un entendimiento más profundo del caminar ecuménico del pueblo de Dios.

Llegué al CMI por accidente. Hice una sustitución voluntaria en el Consejo de Iglesias de Zimbabwe un año después de la Asamblea de Harare y allí tuve conocimiento del CMI y su labor. Perdí contacto con él cuando llegué a Brasil y mucho más tarde supe que la 9ª Asamblea iba a tener lugar en Brasil. En conversaciones con mi iglesia se convino en que sería bueno para mí ser representante en la asamblea, puesto que ya estaba en Brasil, pero también próximo a regresar a Escocia.

Me ilusiona que el CMI asuma más su papel como movimiento. Según lo que he visto (muy poco, debo admitir) la celebración del caminar ecuménico viene del pueblo que está en camino, pero hay también un aspecto muy profesional de constantes reuniones que está muy lejos del pueblo en camino. Espero y deseo aprender de otros en el camino."

Outi Vasko

"Hei! (saludo en finlandés)

Me llamo Outi Vasko y soy finlandesa. Pertenezco a la Iglesia Ortodoxa de Finlandia, que es una iglesia pequeña pero con mucha vitalidad en medio de una Escandinavia predominantemente luterana. He trabajado con la juventud ortodoxa a nivel nacional e internacional durante diez años en el marco de la Asociación Juvenil Ortodoxa de Finlandia y de Syndesmos, la Asociación Mundial de la Juventud Ortodoxa.

Lo más interesante para mí en el movimiento ecuménico es la formación y el aprendizaje ecuménicos. En la tradición cristiana hay diferentes maneras de seguir a Cristo, practicar la fe y vivir con arreglo al Evangelio. Estas formas de vida en Cristo valiosas y enriquecedoras pueden llevarnos a la unidad, si queremos utilizarlas de manera fecunda. Creo que los diálogos teológicos, las conversaciones y las experiencias sobre eclesiología, antropología y espiritualidad son muy importantes para el movimiento ecuménico. Estoy interesada en crear un espacio a nivel local, regional y mundial para compartir y aprender, así como para vivir una vida cristiana en la vida real.

Alguien que ha inspirado mi vida y mis compromisos ecuménicos es la Santa madre María Skobtsova, mártir de Ravensbruck. Ella no tenía miedo de afrontar los problemas de su tiempo y de seguir a Cristo.

Espero ofrecer al CMI mi seriedad, mi sensibilidad y mi entusiasmo en la vida cristiana.

Las iglesias y el movimiento ecuménico pueden dar su apoyo a los jóvenes dándoles una auténtica orientación y reconociéndoles más responsabilidad. Una manera importante de apoyar a la juventud es incluir los estudios ecuménicos como parte de los estudios teológicos en todas las escuelas e institutos de teología, así como en las parroquias. Demasiado a menudo se menciona el apoyo a la juventud tan solo en discursos solemnes, pero debería manifestarse en la práctica mediante el apoyo financiero a la participación de los jóvenes."

Nerissa Celestine

"Hello and God's richest blessings! (¡Saludos y bendición de Dios en abundancia!)

Soy Nerrisa Celestine y los saludo desde la cálida y soleada región del Caribe. Vivo en la hermosa islita de Granada que acoge a poco más de 100.000 habitantes. Represento a la Iglesia (Anglicana) de la Provincia de las Indias Occidentales y desempeño muy numerosas funciones en mi iglesia tanto a nivel local como regional. Por fortuna, todas mis funciones se refieren a pastoral y ministerio para la juventud.

Como Directora de Juventud estoy encargada de desarrollar y coordinar programas relacionados con los jóvenes, centrados en la juventud y orientados a ella. Considero que la participación juvenil es fundamental para el crecimiento del movimiento ecuménico. A partir de esta premisa, veo que la participación juvenil es mi misión principal en el movimiento ecuménico. El mundo de hoy y las actividades que se desarrollan en nuestras respectivas sociedades requieren que el movimiento ecuménico sea previsoramente activo. El movimiento ecuménico es necesario ahora más que nunca y estoy muy segura de que nosotros los jóvenes somos conscientes del hecho de que todos podemos ayudar a que el movimiento ecuménico sea el éxito que debe ser.

En los próximos siete años, mi sueño es promocionar el CMI por todo el Caribe. Sueño con reforzar el movimiento ecuménico en mi región. Sueño con hacer que la juventud no solo se beneficie de los programas y las actividades del CMI, sino que también esté dispuesta a aportar contribuciones significativas al crecimiento del CMI.

Creo que las iglesias deberían organizar cursillos y seminarios para dirigentes para dar formación a los jóvenes. Las iglesias deben estar siempre dispuestas a invertir en su juventud haciendo las necesarias consignaciones presupuestarias para programas de juventud. También sería muy positivo que las iglesias pudieran formar una red en que jóvenes de varias iglesias pudieran dialogar y aprender unos de otros.

¡Juventud no es el futuro, sino el presente!"