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“Se tiene que decir la verdad”

“Se tiene que decir la verdad”

Unos participantes de la reunión en Ginebra. © CMI

28 de septiembre de 2017

Versión en español publicada el: 05 de octubre de 2017

En una “Reunión de información y debate sobre el racismo, la discriminación, la afrofobia y la xenofobia” celebrada en el Centro Ecuménico de Ginebra el 25 de septiembre, los oradores reflexionaron, lamentaron y, en ocasiones, simplemente permanecieron sentados en silencio mientras consideraban la experiencia de los afrodescendientes en los Estados Unidos de América.

La reunión fue organizada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en coordinación con el Consejo Nacional de las Iglesias de Cristo en los Estados Unidos (NCCC, por sus siglas en inglés) como una oportunidad para saber más sobre la discriminación racial, la xenofobia y la afrofobia que los afrodescendientes sufren en los Estados Unidos, y reconocer y reafirmar el papel de las comunidades religiosas como agentes de justicia transformadora frente a la injusticia racial.

La Prof.ª Dra. Isabel Phiri, secretaria general adjunta del CMI, dijo que la justicia racial es un aspecto vital de la peregrinación mundial de justicia y paz.

“La peregrinación es una oportunidad para denunciar de manera profética las estructuras injustas y condenar la marginación y la discriminación, así como el racismo generalizado y los sistemas interconectados de discriminación racial y xenofobia”, dijo Phiri. “Lograr la justicia racial es fundamental para construir sociedades justas y pacíficas en todo el mundo”.

Algunos de los ponentes de la reunión de información y debate formaron parte de la delegación encabezada por el CMI que visitó los Estados Unidos en abril de 2016 para investigar cómo pueden las iglesias contribuir a lograr la justicia racial. La visita de acompañamiento en pro de la justicia racial incluyó las ciudades de Charleston (Carolina del Sur), Ferguson (Misuri) y Chicago (Illinois).

Mientras moderaba un panel de debate durante la reunión, la obispa Mary Ann Swenson (Iglesia Metodista Unida, EE. UU.), vicemoderadora del Comité Central del CMI, recordó aquella visita: “Fue muy significativo para mí viajar con una comunidad del mundo entero a los numerosos lugares diferentes que visitamos, y escuchar las historias y pensar juntos sobre qué más podemos hacer y qué clase de trabajo podemos emprender”, dijo. “Fue una importante visita de solidaridad a favor de la justicia racial”.

En sus observaciones iniciales durante la reunión de información y debate, el secretario general del CMI, Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, dijo: “Es en verdad un honor para nosotros tenerles aquí presentes, pero también es una triste realidad que tengamos que tenerles aquí. Creo que tenemos una disposición para cooperar sobre las cuestiones de la justicia y la paz que puede que no hayamos visto en muchos años”.

Fue evidente el espíritu de cooperación y colaboración cuando los ponentes y los asistentes se centraron no solo en las dolorosas manifestaciones de racismo, sino en la voluntad colectiva que persiste y parece ir en aumento de hacer algo al respecto.

“Solo podemos lograr la eliminación de estos males sociales por medio de los esfuerzos de colaboración”, dijo Sabelo Gumedze, presidente del Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes de la ONU. “Los Estados Unidos tienen un creciente movimiento en defensa de los derechos humanos que ha abogado con éxito por el cambio social”.

Los panelistas compartieron abiertamente su frustración emocional ante la situación actual que los Estados Unidos afrontan con el racismo. “Sé que algunos de nosotros seguimos llevando dentro esta lucha. No es una nueva narrativa, es una narrativa muy antigua”, dijo la Dra. Iva Carruthers, secretaria general de la Samuel Dewitt Proctor Conference. “Hemos pasado aquí de una época de encarcelamiento masivo a una época de criminalización masiva. La criminalización masiva plantea entonces una pregunta: ¿qué significa tener afrofobia en el contexto de declarar que toda una raza de personas sea básicamente criminalizada?”.

Los participantes de la reunión también analizaron los vínculos entre el racismo y el modo en que se trata a los forasteros en el mundo. “La manera elegida por Dios para la reconciliación en Cristo no fue nacer en un palacio, sino nacer como un niño refugiado de piel oscura en un estado policial donde el dirigente había puesto una sentencia de muerte no solo sobre su cabeza, sino sobre la cabeza de todo aquel que se le pareciera”, reflexionó el Rev. Mike Kinman, rector de la Iglesia de Todos los Santos de Pasadena, California (EE. UU.). “Tengo que mirar alrededor y ver el mundo tal como es”.

En ocasiones, el racismo ha parecido tan profundo, amplio y generalizado que resulta abrumador, coincidieron en afirmar los participantes. “Estoy cansada de reunirme. Estoy cansada de hablar”, confesó la Rev. Traci Blackmon, ministra ejecutiva de los Ministerios de Justicia y Testimonio de la Iglesia Unida de Cristo. “Estoy cansada de ver el tormento de las personas en todo el mundo”.

Blackmon y otros pidieron una respuesta al racismo que involucre no solo a las iglesias, sino también a los gobiernos nacionales y locales.

“¿Sabían ustedes que la principal causa de muerte de los hombres jóvenes negros de entre 15 y 34 años en los Estados Unidos de América es el homicidio?”, preguntó la Dra. Leah Gunning Francis, vicepresidenta de Asuntos Académicos y decana de la Facultad del Seminario Teológico Cristiano de Indianápolis, Indiana (EE. UU.).

“Si eso sucediera en el caso de los hombres jóvenes blancos de entre 15 y 34 años en los Estados Unidos de América, veríamos que se declararía una crisis de salud pública, se dedicarían recursos federales, estatales y locales a abordar las causas fundamentales de los problemas, y se produciría un ataque frontal completo contra esta epidemia, pero como esto ocurre a las personas negras no vemos ese tipo de respuesta, no vemos ese nivel de inversión”, dijo.

En parte gracias a su colaboración con el CMI, el NCCC ha podido seguir trabajando por la justicia racial con un renovado vigor y con un enfoque diseñado más específicamente, según explicó la Rev. Karen Georgia Thompson, secretaria del Comité Ejecutivo y la Junta Directiva del NCCC.

“Creo que, a raíz de las visitas de solidaridad con el CMI –yo participé en esas conversaciones también–, el CMI alentó la labor de verdad y reconciliación en el contexto de los Estados Unidos”, dijo. “Lo que decimos es que se tiene que decir la verdad y se tiene que hacer en las vidas de nuestras comuniones miembros, pero también es un trabajo nacional que tiene que hacerse”.

Grabación de la “Reunión de información y debate sobre el racismo, la discriminación, la afrofobia y la xenofobia”, 25 de septiembre, CMI (en inglés)

El racismo en los Estados Unidos es un problema “profundo, amplio y generalizado”, pero las iglesias pueden aportar esperanza, según la delegación del CMI (comunicado de prensa del CMI del 30 de abril de 2016, en inglés)

Comunicado de prensa del Consejo Mundial de Iglesias sobre lo ocurrido en Charlottesville (en inglés)

Fotografías de la “Reunión de información y debate sobre el racismo, la discriminación, la afrofobia y la xenofobia” del CMI, 25 de septiembre de 2017

Fotografías de la visita de acompañamiento del CMI a los Estados Unidos a favor de la justicia racial