La diaconía profética es una herramienta importante para la transformación
"Tenemos que seguir en la visión profética de vigilancia y notificación de casos de violación de los derechos humanos y de la creación de Dios”, dijo el Rev. Nilton Giese, secretario general del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), agregando, “debemos continuar dedicándonos a la tarea de formación teológica y pastoral, inspirados en los principios proféticos evangélicos.”
Giese compartió estas reflexiones en el Seminario Latinoamericano de Formación para la Diaconía, promovido por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en coordinación con el CLAI, que tuvo lugar del 21 al 24 de noviembre en São Leopoldo, Brasil.
El segundo día del seminario se dedicó a la reflexión sobre las diferentes dimensiones de la diaconía y sus vínculos con el contexto en que se desarrolla el ministerio diaconal. Los participantes tuvieron también la oportunidad de visitar los proyectos diaconales en la región de Porto Alegre.
Primer orador de la jornada, Giese, habló sobre la geopolítica del continente, señalando que en América Latina, se encuentra la unidad vital más grande y diversa del planeta. "Nuestros recursos naturales nos hacen el único lugar en el mundo que es capaz de auto-sostenerse sin grandes dificultades", dijo.
Sin embargo, el Secretario General ha advertido que, aunque exista una gran diversidad de riquezas culturales y naturales en la región, así como las condiciones y propuestas efectivas a los avances en la integración regional, las perspectivas geopolíticas de América Latina y el Caribe siguen delicadas.
"De la misma manera en que se permite la instalación de fuerzas militares de EE.UU. en Colombia, el proceso democrático en otras partes de América Latina están siendo constantemente amenazados por las fuerzas oligárquicas con el apoyo de los medios de comunicación", dijo.
Teniendo en cuenta esta geopolítica regional, iglesias y organismos ecuménicos son llamados a asumir una postura profética. No es suficiente que nuestras sociedades tengan picos de democracia, sino una base sólida en la sociedad civil que ofrezca sostenibilidad para una democracia duradera.
En este sentido, fue importante el aporte del pastor presbiteriano de Colombia, Milton Mejía, quien habló sobre la diaconía profética y la incidencia, y su impacto en las políticas públicas.
Mejía dijo que un papel del ministerio diaconal, enfocado en la incidencia, consiste en la retroalimentación de los líderes de las iglesias para que puedan expresarse públicamente, en nombre de las mismas y ofrecer declaraciones sobre temas de debate en la sociedad.
Hablando acerca del tema "diaconía, economía y sociedad", el pastor Héctor Fernández, coordinador del Instituto Ecuménico Diaconal Esteban, en El Salvador, señalo que es necesario ser profético, no sólo afuera de las puertas de las iglesias, sino también en su interior.
"Sólo así podremos ser fieles a una de las mayores contribuciones de la Reforma, que es el sacerdocio universal de todos los que creen", dijo.
En referencia a la necesidad de una reflexión interna sobre la diaconía profética, Fernández subrayó la importancia de la espiritualidad. Para él, la identidad indígena debe verse como un importante aspecto de la espiritualidad diaconal en la región.
“La espiritualidad indígena no puede ser definida, sino sólo experimentada. Se trata de la relación entre Dios y los seres humanos, la naturaleza y el cosmos. Es una cosmovisión inspirada en la relación que tenemos con la Madre Tierra, los animales y las plantas”, expresó Fernández.
El seminario concluyó con planes para desarrollar programas de formación para el ministerio diaconal, como una tarea importante para las iglesias en América Latina.
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