La Asamblea de Sibiu busca la unidad de la Iglesia en Europa
La tercera Asamblea Ecuménica Europea que se reúne en Sibiu, Rumania, del 4 al 9 de septiembre, está profundamente enraizada en el amplio movimiento ecuménico mundial, expresado por medio del Consejo Mundial de Iglesias (CMI). Desde su fundación en los años cincuenta, la Conferencia de Iglesias Europeas ha hecho que los europeos se familiaricen con el movimiento ecuménico salvando las distancias entre las iglesias ortodoxa, protestante, anglicana y, más recientemente, católica romana.
En su alocución a la Asamblea, el secretario general del CMI, Rev. Dr. Samuel Kobia, expresó su apoyo al ecumenismo de amplia base que están fomentando las conferencias episcopales católicas romanas de Europa en cooperación con los miembros de la Conferencia de Iglesias Europeas (CIE).
El CMI fomenta el ecumenismo regional por medio de consejos regionales y nacionales.
Después de la creación del Consejo Mundial de Iglesias en 1948, dirigentes del Consejo trabajaron en colaboración con iglesias miembros estableciendo redes dentro de sus países y regiones geográficas. El número de consejos nacionales de iglesias comenzó a multiplicarse a medida que las antiguas colonias adquirían su independencia. Durante los años cincuenta, se formaron las dos primeras "organizaciones ecuménicas regionales" (OER) bajo el estímulo del CMI: la Conferencia Cristiana de Asia y la Conferencia de Iglesias Europeas (CIE). En los años siguientes, se formaron otras OER en África, Oriente Medio, el Caribe, las Américas y el Pacífico.
Vinculación en los ámbitos regional y mundial
Aunque muchas iglesias miembros del Consejo de Iglesias Europeas son también miembros del CMI y las dos organizaciones cooperan en varios proyectos, no hay un vínculo estructural directo entre los asociados ecuménicos mundiales y los europeos. El CIE está integrado actualmente por 126 iglesias de las tradiciones anglicana, baptista, independientes, luterana, vieja católica, ortodoxa y reformada del Cristianismo. Como observó un antiguo secretario general de la CIE, "es notable la ausencia entre los miembros de la Iglesia Católica Romana. Sin embargo, desde 1964 la CIE entabló estrechas relaciones de trabajo con el Consilium Conferentiarium Episcoporum Europae (CCEE - Consejo de Conferencias Episcopales Europeas) y se estableció un comité conjunto CIE-CCEE". En 1989 la CIE y el CCEE celebraron una Asamblea Ecuménica Europea en Basilea, Suiza. El éxito alcanzado en Basilea inspiró la segunda Asamblea Ecuménica Europea que se celebró en 1997 en Graz, Austria.
Después de Basilea y Graz, la "Charta Oecumenica"
Después de Graz, el creciente consenso entre las iglesias representadas por la CIE y el CCEE dio lugar a la adopción en 2001 de una "Charta Oecumenica", carta ecuménica o conjunto de directrices sobre las relaciones entre las iglesias europeas. El CMI y el Grupo de Trabajo Conjunto del CMI y la Iglesia Católica Romana, así como la Comisión Mixta de Fe y Constitución, han acompañado el proceso de la CIE y el CCEE en Europa con la esperanza de que pueda servir de modelo para establecer redes ecuménicas en otros lugares. La Charta Oecumenica ha sido estudiada al explorar la posibilidad de crear plataformas nacionales de "acción conjunta de las iglesias" con una base más amplia que los consejos tradicionales y en un diálogo en el que se examine el potencial para crear un foro cristiano mundial.


