Acción internacional de las iglesias para la paz en Palestina e Israel
del 4 al 10 de junio de 2008
Una iniciativa conjunta de defensa de causas convocada por el Consejo Mundial de Iglesias
El mensaje de la semana de acción

- Photo: EAPPI
Es tiempo de Palestina
Es tiempo de Palestina.
Es tiempo de que palestinos e israelíes compartan una paz justa.
Es tiempo de respetar las vidas humanas en la Tierra llamada Santa.
Es tiempo de comenzar a sanar las almas heridas.
Es tiempo de acabar con 60 años de conflicto, opresión y miedo.
Es tiempo de liberarse de la ocupación.
Es tiempo de la igualdad de derechos.
Es tiempo de terminar con la discriminación, la segregación y las restricciones de desplazamiento.
Es tiempo de que quienes levantaron muros y cercos, los construyan en su propio territorio.
Es tiempo de que se desista de destruir las casas de una comunidad y de construir casas para la otra comunidad en tierras que no son suyas.
Es tiempo de dejar de lado el doble rasero.
Es tiempo de que los ciudadanos israelíes tengan seguridad y garanticen fronteras convenidas con sus vecinos.
Es tiempo de que la comunidad internacional implemente las resoluciones de las Naciones Unidas de los últimos 60 años.
Es tiempo de que el Gobierno de Israel responda a la negociación ofrecida en la Iniciativa Árabe de Paz.
Es tiempo de que quienes representan al pueblo palestino participen todos en la pacificación.
Es tiempo para aquéllos que han sido refugiados por 60 años recuperen sus derechos y un hogar permanente.
Es tiempo de ayudar a los colonos en los Territorios Ocupados Palestinos para que tengan su hogar en Israel.
Es tiempo de la autodeterminación.
Es tiempo de que los extranjeros puedan visitar Belén y otras ciudades cercadas por el muro.
Es tiempo de ver la situación de los asentamientos y la desesperanza en los campamentos de refugiados.
Es tiempo para un pueblo que vive bajo ocupación desde hace 41 años, que sienta la nueva solidaridad del mundo que lo observa.
Es tiempo de denunciar el vergonzoso castigo colectivo y que se le ponga fin en todas sus formas.
Es tiempo de rechazar con firmeza la violencia contra los civiles, y de que los civiles de uno y otro lado tengan seguridad.
Es tiempo de que los dos lados liberen a sus prisioneros y que los que son acusados con razón tengan un juicio justo.
Es tiempo de reunificar a las poblaciones de la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén oriental.
Es tiempo de que todas las partes respeten el derecho internacional humanitario y de los derechos humanos.
Es tiempo de compartir Jerusalén como la capital de dos naciones y la ciudad santa de tres religiones.
Es tiempo de que las comunidades musulmana, judía y cristiana puedan visitar libremente los lugares sagrados.
Es tiempo de que en Palestina y en Israel los olivos puedan florecer y envejecer.
Es tiempo de honrar a todos los que han sufrido, palestinos e israelíes.
Es tiempo de aprender de los errores cometidos en el pasado.
Es tiempo de comprender las razones de la ira y comenzar a restablecer la justicia.
Es tiempo para quienes tienen las manos manchadas de sangre, de que reconozcan lo que han hecho.
Es tiempo de buscar el perdón entre las comunidades y de restaurar una tierra fracturada.
Es tiempo de avanzar como seres humanos hechos todos a la imagen de Dios.
Todo aquél que puede decir la verdad al poder, debe decirla.
Todo aquél que puede romper el silencio en torno a la injusticia, debe romperlo. .
Todo aquél que tiene algo para dar por la paz, debe darlo.
Por Palestina, por Israel y por un mundo perturbado,
Es tiempo de la paz.


