Declaración de la Conferencia "Iglesias por el agua en Africa"


21-25 de mayo de 2007, Entebbe, Uganda

 

"Tuve sed y no me dieron nada de beber"
Mateo 25, 42

Versión pdf para descargar

Convocada por la Red Ecuménica del Agua (REDA) y auspiciada por la Conferencia de Iglesias de todo Africa y el Consejo Unido Cristiano de Uganda, la Conferencia de "Iglesias por el agua en Africa" tuvo lugar en Entebbe, Uganda, del 21 al 25 de mayo de 2007 con participantes representando a iglesias, organizaciones eclesiales, agencias de desarrollo ecuménicas y otras organizaciones de la sociedad civil de 19 países africanos1 así como invitados de Europa y de América Latina. El objetivo de la Conferencia fue deliberar sobre los desafíos del agua en Africa, intercambiar experiencias sobre el trabajo de desarrollo relacionado al agua y compartir reflexiones teológicas sobre el agua y el rol de las iglesias.

Como iglesias y organizaciones creyentes afirmamos que el agua es la cuna y la fuente de la vida, una expresión de la gracia perpetua de Dios para toda la creación. Estamos llamados a ejercer una mayordomía responsable en esta tarea y preservarla y compartirla en beneficio de la humanidad y de toda la creación. Compartimos además las convicciones siguientes: que el acceso al agua es un derecho humano fundamental, que la protección y el control de los recursos de agua son una responsabilidad pública central y que el agua no debe ser tratada como mercancía sino como un bien social esencial para las generaciones presentes y futuras. Reconocemos el agua como un don sagrado de Dios.

Hemos aprendido de la experiencia de los 75 participantes, de las conferencias y las presentaciones, así como de los miembros de las comunidades con quienes intercambiamos durante nuestras visitas a los asentamientos informales en Kampala y a las comunidades rurales en Masaka y Busoga.

Reconocemos que el agua es clave para el sustento de las comunidades y el punto de entrada para cualquier desarrollo. La pobreza puede nunca ser superada, si las cuestiones del agua y el saneamiento no son tratadas adecuadamente.

Estamos muy preocupados de que, a pesar de todas las promesas hechas en el contexto de las Metas de Desarrollo del Milenio, en África rural el 65% de la población todavía carece de acceso al abastecimiento de agua y 73% al saneamiento adecuado. La falta de agua y de saneamiento refuerza el ciclo de la pobreza y por lo tanto disminuye la posibilidad de alcanzar cualquiera de las Metas de Desarrollo del Milenio. Compartimos con el Informe de Desarrollo Humano 2006 del PNUD, que esta situación se debe principalmente a la falta de voluntad política en los niveles gubernamentales, intergubernamentales y de las instituciones financieras internacionales.

Urgimos a los gobiernos, en África y en los países industrializados, así como a las instituciones multilaterales, a respetar el derecho humano al agua y a responder a sus obligaciones respectivas. El acceso al agua para todos es posible – y el camino para conseguirlo pasa dar prioridad a los pobres y más excluidos en las políticas del agua y la distribución de fondos.

La participación de estas comunidades en todas las etapas de la intervención es no sólo un imperativo democrático, sino también una condición previa para la sostenibilidad y un requisito para la paz. Nuestras experiencias compartidas también revelaron que el abastecimiento de agua, el saneamiento y la protección del ambiente, incluyendo la gestión de los recursos hídricos, nunca deben ser separados sino considerados holísticamente.

La Conferencia expresó su preocupación por los conflictos actuales y potenciales por causa del agua a nivel local, nacional y entre los estados. Habiendo discutido diversas experiencias, por ejemplo la situación en torno al Nilo, expresamos nuestra convicción de que los conflictos por el agua pueden ser convertidos en signos de esperanza, si se buscan soluciones no-violentas. Esto se debe hacer junto con la población afectada, basándose en el respeto mutuo al derecho al agua.

Estamos inquietos por el impacto cada vez más grave del cambio climático que amenaza alterar aún más los patrones del agua en África. El cambio climático está causando ya lluvias impredecibles, sequías prolongadas, inundaciones devastadoras, desertificación y agotamiento de las fuentes de agua. La existencia y el futuro de millones de personas están amenazados. Urgimos a los países industrializados a asumir su responsabilidad histórica, y junto a los países en proceso de industrialización, comenzar inmediatamente a cortar la emisión del dióxido de carbono, poner tecnologías alternativas avanzadas a disposición de África y asegurar el financiamiento para las medidas de mitigación y de adaptación en África, así como en otras regiones afectadas del sur global.

Invitamos a los gobiernos africanos y a sus instituciones a seguir un camino hacia el desarrollo que proteja al ambiente y dé opciones sustentables para el futuro de los pueblos. Un paso importante es dar la prioridad a la provisión justa y sostenible de agua a los pobres y más excluidos, y hacer del agua y el saneamiento un componente central de los presupuestos públicos y de otras asignaciones financieras, incluyendo la ayuda de desarrollo.

Reconocemos y afirmamos las iniciativas, capacidades y sabiduría propias de las comunidades para hacer frente a la escasez del agua y por lo tanto abogamos por tecnologías apropiadas y relevantes para las culturas y contextos de la gente. Reiteramos nuestro compromiso para consolidar nuestro apoyo y trabajo con las comunidades rurales y urbanas pobres en sus esfuerzos por encontrar fuentes de agua, la provisión de saneamiento seguro y la protección del ambiente. Igualmente, reiteramos nuestra compromiso por una defensa y promoción del derecho humano al agua en nuestros países así como internacionalmente, como parte de la Red Ecuménica del Agua.

 

 

"Que la justicia sea tan corriente como el agua y que la rectitud crezca como un torrente inagotable"

Amos 5, 24

 

25 de mayo de 2007, Entebbe, Uganda

---------------

Notas:

1. Botswana, Burkina Faso, Burundi, Camerún, República del Congo, Egipto, Eritrea, Etiopía, Ghana, Kenia, Lesotho, Liberia, Malí, Rwanda, Africa del Sur, Sudan, Tanzania, Uganda y Zimbabwe.

La Red Ecuménica del Agua (REDA) es una iniciativa del Consejo Mundial de Iglesias, la Federación Luterana Mundial, la Alianza Reformada Mundial, la Conferencia de Iglesias de toda Africa, el Consejo Latinoamericano de Iglesias, la Iglesia Sueca, Pan para el Mundo (Alemania), Ayuda de la Iglesia Noruega, Servicio Mundial de Iglesias (USA), Kairos Canadá y otros. La REDA tiene como objetivos intercambiar experiencias de comunidades sobre programas relativos al agua y defender y promover el derecho humano al agua. Su secretariado está localizado en el Consejo Mundial de Iglesias en Ginebra, Suiza. -------------