Carta del secretario general del CMI a las iglesias de Bolivia


Estimados hermanos y hermanas,

Con preocupación hemos seguido los acontecimientos de las últimas semanas en Bolivia que han vuelto a poner en crisis al Estado boliviano, generando una gran movilización en varias zonas del país. Hemos leído atentamente la reciente carta “Póngase todos de acuerdo” firmada por trece líderes de diferentes iglesias cristianas en Bolivia.

La carta nos ha generado un doble sentimiento: de dolor ante el sufrimiento del pueblo boliviano, de alegría al comprobar que las iglesias se han unido para expresar su voz profética en un momento difícil de la historia del pueblo, pero que puede ser también un kairós, un tiempo propicio para la acción transformadora de la gracia de Dios, para la construcción de una nueva Bolivia.

La carta de los líderes ecuménicos señala la importancia de ir más allá de análisis simplistas y superficiales y ahondar en las raíces estructurales de la crisis. Entre ellas subraya que el Estado “no reconoce a sus hijas e hijos originarios una ciudadanía y una participación completa y efectiva”. La exclusión de los pueblos indígenas en la vida social y política del país, como es el caso lamentablemente también en otros países, es uno de los impedimentos para la construcción de una democracia profunda y verdadera.

Durante mi viaje a Bolivia en noviembre del año pasado, tuve la ocasión de comprobar la riqueza de la vida de los pueblos originarios en vuestro país y a la vez su situación de pobreza, marginación y rechazo. El Evangelio de Jesucristo nos llama a trabajar por una sociedad inclusiva en la que en particular los más vulnerables, los excluidos, en lenguaje bíblico, los pobres, tengan una atención privilegiada.

Bolivia ha vivido en los últimos años movilizaciones populares que expresan la voluntad de cambio hacia una satisfacción de las necesidades básicas del pueblo, una mayor participación en la toma de decisiones políticas y un pleno ejercicio de los derechos. En este proceso, es imperativo que el criterio para guiar la acción futura sea la defensa de la vida en todas sus manifestaciones, como los líderes cristianos señalan en la carta.

El profeta Jeremías alertaba contra los malos dirigentes que se aprovechan del pueblo en lugar de servirlo. Pero también anunciaba la presencia de buenos pastores, que cuidarán al pueblo para que éste no tema (Cf. Jer 23: 3-4) y la llegada de un nuevo tiempo: “Llega el día en que yo haré surgir un Hijo de David que se portará como rey justo y prudente. El gobernará este país según la justicia y el derecho” (Jer 23: 5-6).

La próxima Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias será en Porto Alegre, en Febrero del 2006, bajo el lema “Dios en tu gracia, transforma el mundo”. Hacemos nuestra esta oración por Bolivia en estos momentos. Invitamos a que todas las iglesias unan sus oraciones para que la gracia de Dios transforme el corazón de Bolivia, para que guiada por dirigentes honestos y justos, alcance la justicia, la felicidad y la dignidad para todos/as sus habitantes.

Fraternalmente en Cristo,

Rev. Dr. Samuel Kobia
Secretario General