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Argentina - Appeal on behalf of the "Prisoners of La Tablada"

07 July 2000

Letter to H.E. President Fernando De La Rua, 7 July 2000.

Excelentísimo Sr Presidente,

Le escribo para expresar la profunda preocupación del Consejo Mundial de Iglesias frente a la actitud tomada por su Gobierno frente la situación impérente de las llamadas "Presos de la Tablada."

Durante de los sombríos anos de sucesivos dictaduras, de violaciones masivas de los derechos humanos, y de la lucha del pueblo argentino por la democracia, el CMI era una de las primeras organizaciones internacionales en denunciar los abusos a la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y a la opinión publica mundial.

Hemos seguido de cerca los acontecimientos a través de nuestras iglesias miembros, y las organizaciones ecuménicas y de la sociedad civil defensores de los derechos humanos, quienes acompañamos con fondos y acciones de solidaridad durante más de una década. Con ellos anhelábamos por la democracia en su país querido y por su pueblo valiente y también querido.

Llegada la democracia, hemos seguido preocupados por las consecuencias de las violaciones anteriores, continuando nuestro apoyo a los que buscaban desesperadamente sus parientes y amigos queridos desaparecidos. En todo esto hemos querido ser fieles al Señor que predicaba la justicia y el amor al prójimo.
Reconocemos que la búsqueda de la justicia ha sido una de las metas de los gobiernos democráticos argentinos. Y reconocemos también lo difícil que es aplicar los principios de la justicia en una sociedad que tanto a sufrido y que sigue siendo divido por los acontecimientos del pasado reciente. Pero la democracia precisa no solamente un estado capaz de mostrar su firmeza, sino que también sepa aplicar su sabiduría, la tolerancia y la gracia.

Los "Presos de la Tablada" han declarado por su parte una "voluntad y actitud…de tolerancia y su compromiso…con la democracia." Pero ellos, apoyados por muchos de sus compatriotas y por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - entre otros en el mundo - reivindican la justicia frente a las arbitrariedades y errores cometidas por el tribunal que les juzgó y condenó.

Sus abogados y la Comisión Interamericana han hecho los argumentos del derecho, y no entramos en ello. Queremos más bien subrayar que la justicia tiene caras diferentes. Una forma es retributiva, lo que trae en ella las semillas de un ciclo de violencia continua. Para que la sociedad disfrute los beneficios de la democracia sin violencia, es necesario aplicar una forma de justicia restorativa, que lleve en sí la promesa de paz y de reconciliación.

Por todo ello, y a la luz de los 37 días que llevan los prisioneros en huelga de hambre, le pedimos con urgencia, y en el nombre del Dios de amor y de justicia, de darles a ellos y a la nación argentina un signo publico de tolerancia y de gracia antes de que sea tarde.

Su Excelencia, Usted tiene en su poder la posibilidad de responder no tan solo a la letra, sino también, lo que es mas importante, al espíritu de las conclusiones de la Comisión Interamericana. Sumándonos a lideres de nuestras iglesias y a otros defensores argentinos de los derechos humanos le suplicamos en
 esta hora dar evidencia de una forma de liderazgo iluminado y generoso que le honraría a Usted y a su Nación.

                                  Respetuosamente,

                                                                      Rvdo Dwain C. Epps
                                                                      Director
                                                                      Comisión de las Iglesias en Asuntos Internacionales

[TRANSLATION]

Your Excellency,

I write to express the deep concern of the World Council of Churches with respect to the attitude your government has taken concerning the dramatic situation of the so-called "Tablada Prisoners".

During the dark years of successive dictatorships, of massive violations of human rights, and of the struggle of the Argentine people for democracy, the WCC was among the first international organizations to denounce the abuses to the United Nations Commission on Human Rights and to world public opinion. We have followed closely events through our member churches, ecumenical organizations and civil society associations of defenders of human rights, many of whom we accompanied with funds and solidarity actions for more than a decade. With them we longed for democracy in your dear country and for its valiant and equally dear people.

When democracy arrived, we remained concern about the consequences of earlier violations, continuing our support to those who searched desperately for their disappeared relatives and friends. In all of this we wished to be faithful to the Lord who preached justice and love for one's neighbour.

The "Tablada Prisoners" have declared their "will and attitude…of tolerance and their commitment…to democracy." But they, supported by many of their compatriots and by the Inter-American Commission of Human Rights - among others in the world - continue to call for justice in the face of the arbitrary decisions and errors committed by the tribunal that judged and condemned them.

For all of these reasons, and in view of the 37 days that these prisoners have spent on hunger strike, we ask you urgently, and in the name of the God of love and justice, to give them and the Argentine nation a public sign of tolerance and grace before it is too late.

Your Excellency, you have it in your power to respond not only to the letter, but also more importantly to the spirit of the conclusions of the Inter-American Commission. Joining with leaders of our churches and with other human rights defenders in Argentina we plead with you in this hour to give evidence of an illuminated and generous act of leadership that would honor you and your nation.

                            Respectfully,

                                                                      (Rev. ) Dwain C. Epps
                                                                      Director
                                                                      Commission of the Churches on
                                                                      International Affairs