El CMI llora la muerte repentina de Inger Aasa-Marklund
Los dirigentes del CMI han expresado su profundo pesar al conocer el accidente de automóvil en el que fallecieron Inger Aasa-Marklund, miembro del comité ejecutivo del CMI, y su joven hija Sara, el 24 de noviembre.
"Para cada uno de nosotros es una pérdida personal, y el movimiento ecuménico ha perdido a una hija entregada a su trabajo," dijo el secretario general del CMI Rev. Dr Samuel Kobia, en una carta dirigida a la máxima autoridad de la iglesia de Aasa-Marklund, la Iglesia de Suecia.
"Ella era un verdadero regalo para su familia, para su iglesia y para el conjunto de la comunidad cristiana. Damos gracias por su vida y oramos por su familia y sus muchos amigos," añadió. Junto a Kobia, el moderador del CMI Rev. Dr Walter Altmann manifestó también su “profunda impresión” y ofreció “oraciones de consuelo”.
Inger Aasa-Marklund era miembro de los comités central y ejecutivo del CMI y había desempeñado un papel activo en los órganos de gobierno y el trabajo programático del CMI desde la asamblea de éste en Harare, en 1998, de la que muchos recuerdan su participación activa acompañada por su hija pequeña. Era Secretaria Internacional de la Diócesis de Luleå de la Iglesia de Suecia, y falleció en un accidente de automóvil cerca de El Cairo durante una visita a iglesias hermanas en Egipto. Deja en este mundo a su marido, Richard.
"Que el Señor de vida y resurrección reciba a Inger y a Sara en el Reino de Dios, donde la vida eterna y la comunión con Dios perduran por siempre,” fue la oración de Kobia en su carta.
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